El discurso de Zapatero en la inauguración del congreso del PSoe ha sido un grito de entusiasmo por los éxitos alcanzados en estas legislaturas que estamos arrastrando. Ha terminado invitando a consumir, lo cual es lógico después de los 400 euros que vamos a cobrar a lo largo de estos meses. Pero como la economía está más fuerte que nunca, Zapatero se ha olvidado de explicar cual es su arma secreta para combatir la desaceleración acelerada. Nosotros aquí lo explicamos.


Ante el panorama que se presenta a quienes han votado esta vez al PP, cabe hacerse un montón de preguntas y esperar a ver qué es lo que ocurre en Valencia cuando llegue el "dia de autos".
La primera pregunta que se nos ocurre es si los capitostes del PP saben quienes son sus votantes.¿Qué es lo que saben de quienes les votan? Porque uno conoce a quien, tras hacerse militante, este 9 de marzo dudaba si meter en la urna una papeleta del PP. Y como él pensamos que ha habido muchos. Y si han votado PP es para evitar que siguiera en el machito el peor gobernante que ha tenido España desde los tiempos de Indíbil y Mandonio. Pero no lo ha hecho porque fueran liberales o socialdemócratas, que eso le importa un pimiento a quien vive de su trabajo y no debe nada a nadie. Han votado porque eran católicos.Sencillamente por eso. Porque no quiere renunciar a sus principios. Y ahora no puede menos que preguntarse si a los dirigentes del PP les preocupan mucho los principios de sus votantes.
Y por lo que se ve, parece entenderse que el PP está ahora intentando eliminar de su programa ese "tufillo a cera de sacristía"que, según dicen, se le ha notado a lo largo de la legislatura anterior. O sea, que van a ser "progres" de derechas. ¡Toma castaña!
Mal te veo, PP, si piensas prescindir de los principios católicos de tus votantes. En fin, el tiempo dirá. Y nosotros lo veremos (si Dios quiere).
