En el último número de El Alimoche, escrito antes de que se produjera la interrupción de esta revista. decíamos que la Inmaculada Concepción era la Patrona de la Infantería Española, pero olvidamos decir que también lo es de otros Cuerpos y Servicios del Ejército de Tierra, como es, por ejemplo, el Cuerpo Castrense que es el que está más cerca de la Infantería, como hemos podido ver en diversas imágenes de guerra que presentábamos al hablar de los sacerdotes castrenses que forman en ejércitos que pertenecen a naciones más laicas (que no laicistas) que la nuestra. Y es que también están gobernados por gente mucho más inteligente que la que ahora estamos disfrutando.
Un soldado es un "moriturus" porque se lo exige su profesión y su juramento a la bandera. Y los infantes no solamente necesitan del servicio sanitario, sino también del religioso para la salud de su cuerpo y la de su alma. Y es que Ejército e Iglesia siempre han tenido que ir juntos por la vida.
Una muestra de ello es la cantidad de soldados que han terminado por convertirse en sacerdotes, y de los que podríamos señalar a unos cuantos de nuestros compañeros de Academia. Y algo que muchos ignoran es que los artilleros españoles hemos tenido hasta un príncipe de la Iglesia que salió de Segovia como Teniente de Artillería para luego ordenarse y llegar a ser el Cardenal Cascajares, cuya imagen aparece aquí

Los Cascajares eran tres hermanos oficiales de Artillería, que eran naturales de Calanda:Antonio, Joaquin y Felipe. Felipe llegó a subinspector , que era el grado más alto a que se podía llegar dentro del Cuerpo; y cuando su hermano Antonio se ciñó la faja cardenalicia exclamó: "Al fin y al cabo, también yo he llegado a subinspector"

Este es el escudo de D. Antonio Maria Cascajares y Azagra.
El 3 de enero de este año aparece EL MUNDO con esta cabecera.

O sea, que a estas alturas, el dia 3 de enero, SOLO un 53% de hirsutos celtíberos piensan que Zetaparo debe cambiar este gobierno de mamarrachetes a los que bien se podría aplicar lo de aquella fábula de Fedro :"quibus honorem et gloriam fortuna tribuit et sensum communem abstulit". Y a quienes no tienen a mano a ese ilustre latinista que es Alfonso Guerra les traduciremos la frase diciendo "a quienes la fortuna concedió honor y gloria, pero les negó el sentido común".
Todavía queda un 47% al que habrá que desasnar.