EL SEÑOR DE LOS ANILLOS. LAS DOS TORRES

Después de un año de espera, al fin he visto "Las Dos Torres", la adaptación del segundo libro de los tres que forman la trilogía de "El Señor de los Anillos". Me gustó tanto como esperaba, así que voy a escribir una crítica, tanto de lo positivo como de la negativo, que lo hay. Comento aspectos concretos, suponiendo que los lectores ya habrán leído el libro y/o visto la película. Así que mando este aviso a los que no cumplan esta condición. Si quieren continuar, es bajo su responsabilidad.
La película es ciertamente espectacular, con mucha más acción que la anterior. Al menos, mis amigos no se aburrieron. Además, al ser la segunda, no existe el lastre de la presentación de los personajes. Se sumerge directamente en el argumento, justo en el punto donde se quedó en la primera parte, sin ningún tipo de flashback ni recordatorio, excepto en la lucha entre Gandalf y el Balrog, allá en el puente encima del abismo de Moria, e incluso esto visto desde otro punto de vista.
Como en la primera entrega, los paisajes se respetan escrupulosamente. Es posible que se cree un turismo a Nueva Zelanda para visitar los sitios donde se rodó, que son fantásticos. Pero no ocurre lo mismo con el guión, que a mi entender sufre cambios excesivos. Ahí tenemos el ejército elfo, llegado supuestamente de Lorien, que refuerza a los humanos. Hay personas que dicen que así la acción se hace más ágil, y no lo niego, pero creo que lo más importante es la fidelidad al original.
Se ha hecho cierta concesión a la comedia, tal vez para atraer al público. Gimli se convierte en una figura cómica, con sus problemas para correr a la velocidad de sus compañeros y cabalgar en caballo. Eso es lógico para alguien con sus dimensiones, así que no le veo la gracia. Además, los enanos son muy dignos, con un gran orgullo, y no está bien reírse de ellos por su altura, por más comercial que resulte. Es como si un adulto se burlase de un niño por no poder conducir un coche.
Existe otro personaje que provocó las risas de los espectadores, y es cuando Smeagol conversa con su otra personalidad Gollum, que es la dominante. Dependiendo de "quien" habla, la expresión de la cara y la voz varían completamente. Representa perfectamente el dualismo existente en ese aspecto del libro. Por cierto, encontré en estas conversaciones ciertas semejanzas con las que mantienen John Osborn y "El Duende" en Spiderman. Aunque, como creo que se rodaron más o menos de forma paralela, debe ser sólo una coincidencia.
Estos no son los únicos puntos graciosos. Cuando Aragorn, Légolas, Gimli y Gandalf llegan a la puerta de Meduseld, el capitán de la guardia les pide que le entreguen todas sus armas, a lo que obedecen. Pero Gandalf mantiene su vara, con la excusa de que es un anciano y ha de apoyarse en ella. Y para reafirmarlo, al entrar en el palacio, lo hace apoyado a la vez en la vara y en Légolas. Encontré eso muy divertido, tal vez de lo mejor de la película.
Hay varios puntos de encuentro con nuestra realidad. Primero, las bombas de pólvora recuerdan sospechosamente a las minas alemanas de la Primera Guerra Mundial. Luego, cuando el orco kamikaze corre hacia la muralla, existe un paralelismo con el último relevo de la antorcha olímpica en Sydney 2000. La escena es idéntica, pero con orcos en lugar de deportistas. Por otra parte, la arquitectura de Rohan es vikinga, lo mismo que los cascos de sus soldados. Y el ejército orco parece una típica legión romana, y durante el ataque, las marabuntas de la película homónima.
Pasemos a hablar de los personajes. El Rey Theoden es fantástico. Cuando Gandalf lucha para quitarle la influencia de Saruman, recuerda "El Exorcista", aunque no tan espectacular. Y más adelante demuestra perfectamente por que es el rey. Un acierto de la película respecto al libro es que se comprueba que es humano. En varios momentos, sublime cuando le ponen la armadura, duda de que ha de hacer o se lamenta de la suerte de su pueblo, pero siempre encuentra fuerzas para continuar.
Mi opinión sobre Eowyn, la Dama Blanca de Rohan, es positiva. Es exactamente la imagen que tenía de ella, tanto por su belleza como su forma de ser, y el acto de empuñar la espada en Meduseld, es como un anuncio de lo que ocurrirá más tarde. Supongo que al menos los que han leído el libro, lo hayan visto. Pero hay algo que no encaja. Ella dice que todas las mujeres "rohanianas" aprenden el uso de las armas. Entonces, ¿porqué no intervienen en la Batalla del Abismo de Helm?
Naturalmente, tampoco podemos olvidarnos de Faramir, hermano de Boromir e hijo menor de Denethor, último senescal independiente de Gondor. Tiene unos rasgos menos duros que los de su hermano mayor, y una nobleza del que el otro carecía, y que se demuestra claramente en más de una ocasión, sobretodo al conseguir rechazar el hechizo del anillo, la perdición de Boromir. También hay algo en él que inspira confianza. Vamos, que es una buena pieza. Por cierto, en la película no aclaran como sabe lo de su muerte. En el libro está claro, pero aquí queda como un punto oscuro.
Luego están Bárbol y los ents. Tenía mucho miedo por saber como quedaba, pero para mi alivio, si que es como esperaba. Sobre su forma de actuar, muestra una especie de pasotismo tipo "no los molestemos y ellos nos dejarán en paz", que me parece que no está presente en el libro. Allí, es en la Asamblea de Ents, que si que se muestra, donde se decide declarar la guerra. Pero en la película los hobbits lo han de engañar para que vea el aperitivo de lo que pasará si no hacen nada.
El último personaje importante nuevo es Grima "lengua de serpiente", el consejero traidor de Theoden. Es tan odioso y artero como lo pintan en la novela. Hay algunas diferencias en las acciones que emprende en la película y en el libro, especialmente referente a la suerte del hijo y el sobrino del monarca. Pero en general, se ha conseguido una reproducción perfecta. El único pero que se me ocurre es que me lo imaginaba más cobarde y adulador. Pero puede ser sólo una apreciación mía.
Con los personajes ya conocidos, sobretodo los supervivientes de la Compañía del Anillo, todos cumplen el papel encomendado, desde Gandalf el Blanco, con la luz que despide casi parece un dios, hasta Aragorn, que como todo ser humano, tiene dudas pero consigue superarlas y transmitir su confianza a otros. Está genial mandando el ejército elfo en la Batalla del Abismo de Helm. Y tampoco puede olvidarse a Sam, del que ya se intuye el importante papel que tendrá en la tercera parte.
La única persona que según mi opinión sobra, es Arwen. Su parte no da ninguna información importante para la acción, aunque aparezca Rivendel. Además creo que confunde a los que han leído ESDLA. Parece que se marcha a los Puertos Grises, y eso contradice su destino según la novela. Esa escena es prescindible, y habría sido mejor poner otras, como los ents cantando mientras van hacia Isengard, que se lo han saltado. Además, eché a faltar una vista general del "bosque" moviéndose.
Antes he hablado por encima de los escenarios exteriores de la película, cuya majestuosidad ha sido posible gracias a la interesante geografía neozelandesa. Vale la pena comentarlo con más detalle. La fortaleza del Abismo de Helm se ajusta totalmente a la descripción dada por Tolkien. Ocurre lo mismo con Edoras, aunque en el libro la ciudad es redonda, y aquí es rectangular, ocupando parte del llano además de la montaña. Pero esto es sólo un detalle para puristas.
Una cosa que me preocupa es que en el libro, el personal civil se dirigía al Sagrario, el castillo situado al lado de los Senderos de los Muertos, tan importantes para el desarrollo de la Guerra. Aquí han cambiado el refugio por las Cavernas Centelleantes, lo de siempre del cine de unir personajes y localizaciones. Así que me pregunto que pasará en la próxima película, suponiendo que esa parte se mantenga. En fin, siempre pueden cambiar de sitio la entrada a la ciudad subterránea.
Esto es todo. Ahora sólo falta un año para conocer Minas Tirith, que por las fotos y maquetas que he visto, será fantástica, y asistir a las Batallas de los Campos del Pelennor y del Morannon. Confío que la Guerra del Anillo sea tan épica como espero, y que deje en mantillas a "Braveheart" y "El Cid" juntos. El tiempo lo dirá.
© Carles Quintana i Fernàndez, 24 de diciembre del 2002.
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