Para: Almirante Ackbar, demás altos mandos de la flota.

De: Comandante Carles Quintana. Ministerio de Defensa.

Estátus de seguridad: Beta              

Asunto: Naves de escolta de convoyes.

 

Como se ha comentado en otros análisis, la Nueva República depende para su subsistencia del comercio interplanetario, del que se encargan cargueros de muy variado tamaño. Desgraciadamente, la Galaxia no es un lugar tan seguro como nos gustaría creer. A despecho de los esfuerzos de la flota, e incluso con el fin de la Guerra y la paz con el Imperio, bandas de piratas continúan obstaculizando las rutas mercantes.

            Mientras todos y cada uno de esos delincuentes no respondan ante la ley por sus crímenes, la principal medida que podemos tomar para proteger nuestros navíos es reunirlos en convoyes con protección militar. Al ser tan grande la Galaxia, son muchas las clases de naves que desempeñan la labor de escoltas, algunas con decenios de antigüedad. Pero la mayoría tienen un uso restringido, siendo pocas las que están ampliamente distribuidas. Es de estas últimas de las que se habla en el presente informe.

 

Corbeta Coreliana

              Desde antes de la Guerra Civil Galáctica y durante ella, éste era uno de los navíos más comunes en la galaxia civilizada, sobretodo entre simpatizantes de la Rebelión.

           Gracias a la conocida facilidad para realizar modificaciones, típica de todas las embarcaciones corelianas por aquel entonces, era utilizado para gran cantidad de misiones, tanto civiles, de espionaje y militares. Uno de los mejores ejemplos fue la nave personal de la entonces Senadora Organa, capturada por el Imperio en órbita alrededor de Tatooine.

Después, a lo largo de los años, se asistió a la aparición de modelos mejores en el mercado civil, que lo sustituyeron progresivamente, pero la experiencia sirvió para demostrar que continuaba siendo muy útil como escolta de convoyes de poca entidad que no podían disponer de una protección mejor. Así, su armamento se demostró muy eficaz contra las naves pequeñas y medianas que usan normalmente los piratas que acostumbran a asaltar este tipo de transportes.

 Pero si los incursores utilizaban cazas o aparatos equivalentes, los cañones perdían parte de su eficiencia, sobretodo debido a la maniobrabilidad de los primeros. Para solucionar este problema, y aprovechando el diseño modular de las corbetas, que facilita su reconfiguración, se instaló un hangar capaz para un escuadrón completo. También se reforzó el blindaje en ciertas zonas del casco que se demostraron vulnerables en combate, sobretodo la aleta estabilizadora situada justo encima de las zonas vitales del reactor y los motores.

            Todos estos cambios y mejoras se han conseguido a coste de la disminución del espacio para uso de la tripulación, que acostumbra a ser grande en los productos corelianos. Pero ahora se dispone de una buena nave militar, capaz de vencer a un navío de su misma escala, e incluso defenderse aceptablemente de uno mayor como una fragata.

 

Nave Artillera Coreliana

           La nave artillera coreliana marcó un punto de inflexión en la política de la Corporación de Ingeniería Corelia. Hasta ese instante, siempre había construido embarcaciones que podían desempeñar muchas funciones, como la corbeta de la que se ha hablado en el punto anterior.

                Entonces, hizo aparición este navío, un cilindro estrecho y alargado pensado total y exclusivamente para el combate. Con el espacio para pasajeros, tropas y suministros reducido a lo mínimo imprescindible, se potenció el armamento, con numerosos cañones situados en los cuatro lados de la nave, se reforzaron el blindaje y los escudos, y se colocaron unos grandes motores que ocupan la mitad del fuselaje y hacen que sea muy rápida.

 Una característica muy importante es que cada uno de los puestos artilleros se acciona manualmente, y no pueden ser controlados desde el puente de mando. Con tripulaciones inexpertas, esto se traduce en que es muy difícil coordinar el tiro de los cañones. Pero si los artilleros están bien entrenados en el trabajo en equipo, pueden llevar el armamento al máximo de sus capacidades, utilizando los controles como si fueran una prolongación de sí mismos.

 En estas circunstancias, el aparato está rodeado por una barrera de fuego de láser prácticamente impenetrable, ideal para defenderse de cazas enemigos. De hecho, se considera que la Artillera Coreliana es la mejor plataforma contra cazas de su tipo. En su función de escolta, lo normal es que actúe en conjunción con las corbetas, con las que se complementa perfectamente. Ellas se concentran en las principales naves del enemigo, y ésta se encarga de los cazas y equivalentes. Los dos juntos pueden enfrentarse a casi todas las flotas piratas.

 

Fragata de Escolta Nebulon

              En las primeras etapas de la Guerra Civil Galáctica, los escoltas estándar imperiales eran cañoneras y corbetas. Eran eficaces contra piratas, pero se demostraron inútiles ante los ataques rebeldes. Para resolver este problema, el Imperio desarrolló la fragata Nebulon-B.

            Este navío concentra todas las cualidades de las naves a las que sustituyó, y las mejora. Así, su armamento se compone de baterías turboláser, para navíos de línea, y cañones láser, que se encargan de las naves más pequeñas. Además, contiene un hangar capaz de 2 escuadrones de cazas, responsables de destruir cualquier cosa que escape a la artillería de la fragata. Gracias a todo esto, no solo puede encargarse de misiones de escolta, sino que puede encontrarse en la flota y participar en el combate. 

Además de las defensas, también es muy importante para su papel de escolta la gran antena de comunicaciones de espacio profundo, que permite mantenerse en comunicación constante con los transportes del convoy y coordinar sus movimientos. Para esto, son de gran utilidad los sofisticados escáners de los que dispone. Con ellos, se puede detectar un enemigo a mucha distancia, y actuar en consecuencia. Así que siempre es la nave comandante. 

En virtud de ese cargo, en ella tienen lugar periódicas reuniones entre los capitanes de los diferentes navíos. En lugar de tener que desplazarse hasta allí en lanzaderas, con la molestia que supone, pueden utilizar sus propios cargueros, ya que la fragata dispone de fijadores para transportes ligeros y medios. Allá se acoplan embarcaciones tanto para intercambio de personas como de mercancías, o para realizar reparaciones de poca importancia. 

A lo largo de su dilatada vida activa, aunque cumplió el papel para el que había sido pensado sin ninguna queja, se fueron detectando algunos problemas de diseño. El principal era que los cañones cubrían adecuadamente la parte delantera, pero los lados y la parte de atrás estaban poco defendidos, lo que la hacía vulnerable para alguien que supiese donde golpear. Además, se había asistido a un aumento de la potencia de fuego enemiga y estaba en peligro de quedarse obsoleto. Finalmente, se vio que era demasiado lento. La solución fue crear la fragata Nebulon-C. 

Manteniendo la misma forma, se hizo un poco más larga y se colocaron más puentes. Así se pudo colocar más cañones, hasta casi el doble de la cantidad inicial, eliminando a la vez los problemas de potencia y de ángulos ciegos. Con el aumento de espacio, también se mejoraron los motores, además de los escudos, el blindaje, y el alcance de los sensores. En último lugar, el hangar creció para poder colocar más cazas. El resultado es una gran nave, para la que se augura una larga vida, y que puede hacer tanto de escolta como de crucero ligero en la flota.

 

Galeón Estelar

              Durante la Guerra Civil Galáctica, cuando los ataques rebeldes contra los convoyes imperiales se recrudecieron, los segundos desarrollaron esta nave, a la vez un transporte y un navío de combate. Se consiguió así una nave al precio de dos, con el ahorro que ello conlleva.

Puede ejercer tareas de escolta, a la vez que lleva tanto cargamento como un transporte pesado. Además, su potente armamento, que dispone de un considerable perímetro de tiro, le permite viajar en solitario, con bastantes probabilidades de llegar a su destino. Para los casos en que un enemigo consiga neutralizar sus defensas externas y lo aborde, se encontrará con que todo el interior está equipado con defensas contra intrusos. 

Se trata de una verdadera fortaleza, dotada con campos de fuerza que evitan despresurizaciones en situaciones de rotura del casco, puertas acorazadas que resisten incluso el impacto de armas pesadas y emplazamientos de tiro repartidos por todos los pasillos. Desde allí, los soldados, después de sellar el compartimento donde se encuentren, creando bolsas de resistencia en la nave, pueden mantener a raya durante mucho tiempo a un enemigo más numeroso, hasta la llegada de refuerzos. 

Existe una última medida de seguridad. Consiste en que el almacén, situado en el centro exacto del galeón, es realmente una embarcación autónoma, que en el caso de que unos hipotéticos asaltantes estén a punto de apoderarse de su contenido, puede ser expulsada del navío y lanzada hacia el hiperespacio. Posteriormente, un emisor automático de señales permitirá a la flota localizarla y rescatarla. Así que es ideal para el transporte de aquellas mercancías importantes que deben pasar desapercibidas, pero necesitan vigilancia. 

 

En conclusión: Aquí acaba la relación de las principales naves de escolta utilizadas actualmente. De todos estos, sin duda los mejores son las Fragatas Nebulon, que se continúan construyendo y desarrollando nuevos modelos. Como las corbetas y las cañoneras son diseños venerables con muchos años de servicio a sus espaldas, está prevista su substitución por fragatas a lo largo de los próximos años, según la situación lo permita. La misma suerte correrá el Galeón Estelar, aunque no es descartable que se mantengan algunos para misiones especiales..

Respetuosamente,

 

Carles Quintana.

 

BIBLIOGRAFÍA 

 

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