Para: Almirante Ackbar, General Solo, demás altos cargos militares.

De: Comandante Carles Quintana. Ministerio de Defensa.

Estátus de seguridad: Delta

Asunto: Transportes espaciales.

 

En los informes anteriores, se ha hablado de las poderosas naves de combate que surcan la Galaxia, y de vehículos terrestres y espaciales. Lo que no se tiene mucho en cuenta, sobretodo por los ciudadanos, es que toda esta formidable maquinaria militar, no podría mantenerse en funcionamiento, sin los suministros que las naves de transportes llevan de un lado a otro incesantemente. A ellas se dedica este documento. Durante decenios han hecho un gran servicio, desde encargarse de la evacuación de planetas y bases militares al transporte de material vital en momentos críticos.

 

Carguero ligero

           La nave más pequeña que cumple esta función es el Transporte Corelliano YT-1300, uno de los vehículos más versátiles, resistentes y con mayor facilidad de modificaciones jamás construidos, como lo demuestra el famoso Halcón Milenario, que en principio pertenece a esta clase.

            Actualmente, debido sobre todo a su veteranía, al desarrollo de su sucesor, el YT-2400, y a que ya no son tan necesarios como hace unos años, quedan pocos en servicio, pero durante la Guerra Civil Galáctica cumplieron misiones importantes.

Con todas las modificaciones que han sufrido, costaría reconocer en los que aún subsisten lo que consta en las especificaciones originales. Aunque hay capitanes que han mejorado los escudos, o han potenciado las armas, la Alianza, con su escasez crónica de material, optó por la solución más económica y que a la vez convenía más a sus propósitos: añadir comportamientos de carga adicionales, que doblaron la capacidad de la bodega. Pero todos mantienen la estructura básica, con una cápsula de mando, una sección de dormitorios y descanso y el almacén.  

Demasiado pequeños para servir como naves de avituallamiento, su tamaño les hacía ideales para abastecer a puestos situados profundamente en territorio enemigo, donde navíos mayores serían fácilmente detectados e interceptados. Además, como era una nave muy común, utilizando identificaciones falsas, podía aterrizar en puertos imperiales sin correr ningún peligro, lo que les hacía ideales para el espionaje. Finalmente, mencionar que se trata del único transporte que puede llevar pasajeros sin que sea sometido a ninguna reforma.

 

Carguero mediano

              A continuación, se halla la nave de carga utilizada más intensamente en tiempos de la Guerra Civil Galáctica, el Transporte de Astilleros Gallofree. Con una gran capacidad para su relativamente corta longitud, y como se recuerda, tuvo un gran papel durante la evacuación de varias bases de la Alianza atacadas por el Imperio, ya que son ideales para tareas de avituallamiento rutinarias de suministros ligeros y medianos, desde ropa hasta cazas espaciales, pasando por bloques de construcción prefabricados.

            Esto es posible gracias a que no está formado por unas bodegas, donde solo pueden almacenarse materiales de un determinado tamaño y forma, con la perdida de espacio útil que supone, sino que su casco rodea un espacio vacío donde se puede colocar todo lo que se desee con tal que no sea muy grande. Cuando está lleno, un campo magnético invisible, del mismo tipo que los que impiden que la atmósfera escape de los hangares de las naves militares, mantiene la carga en su sitio y evita la irrupción del vacío espacial. Solo queda decir que la tripulación está concentrada en una pequeña carlinga, más resistente de lo que parece a simple vista, situada en la parte trasera del casco superior, encima de los motores.

Normalmente el personal tanto civil como militar acostumbra a viajar en naves preparadas para ellos. Pero estos transportes pueden llevar pasajeros en casos de emergencia, aunque al no disponer de instalaciones especializadas, no estarán muy cómodos. Aprovechando esta posibilidad, algunos han sido transformados en hospitales o centros de comunicaciones. En otras ocasiones, se han convertido en depósitos de carburante y munición para que los cazas que se hallan en misiones de larga duración puedan reabastecerse, con lo que se incrementa su radio de acción. 

Como son lentos y sus defensas limitadas les impiden enfrentarse a navíos de guerra, acostumbran a viajar en convoyes con escolta armada. Hay algunos que viajan en solitario. Estos disponen de ordenadores de navegación mejorados que les permiten viajar por regiones no cartografiadas, potentes pantallas deflectoras y contramedidas de sensores, con los que ocultan su posición al enemigo. Todo esto se traduce en una navegación sigilosa. 

 

Carguero pesado

          Los cargueros pesados se encargan de la mayoría del transporte interplanetario de mercancías. Aunque existen multitud de modelos, uno de los más extendidos es el Transporte Coreliano Acción VI. Si bien no son mucho mayores que los medianos, están diseñados para llevar mucha más carga a un precio más barato.

Son más resistentes, más rápidos, y bastante más caros que sus hermanos menores. Esta última característica es la principal causa de que la mayoría de propietarios solo tengan uno. Únicamente las grandes compañías y los gobiernos pueden tener varios e incluso pequeñas flotas. Sus principales defectos son que pueden ser dañados fácilmente en combate y que no disponen de armamento ni escudos. Así que para evitar a los piratas, quienes los consideran una presa muy apetitosa, viajan siempre en grandes convoyes con escolta militar.  

Con los motores y los depósitos en la parte trasera y los alojamientos de la tripulación y los sistemas de navegación en la barra superior, el resto de la nave está ocupado por una gran bodega, que puede ser compartimentada según las características de la carga. Además, sofisticados controles atmosféricos, gravitacionales y de temperatura hacen posible el transporte de gran variedad de cargamentos. 

Como todos los productos de la Corporación Ingeniera Coreliana, gozan de una gran versatilidad, soportando gran cantidad de modificaciones sin perder ni un ápice de potencia ni capacidad de almacenamiento. Así que en algunos casos, sobretodo navíos que han de viajar en solitario, se ha reforzado su casco, además de colocarles escudos y armamento. El mejor representante de estas “personalizaciones”, infrecuentes en los transportes civiles, es el Salvaje Karrde, el buque insignia del poderoso contrabandista Talon Karrde.

 

Barcazas espaciales

           Las barcazas espaciales, como es el caso del Trabajador Estelar X-23 de Incom, son las naves que se encargan del transporte intrasistémico, llevando bienes de manera rápida y eficiente entre los cargueros pesados, las instalaciones orbitales de almacenamiento y los espaciopuertos planetarios.

               Ocurre que esos transportes son demasiado grandes y poco maniobrables para atracar en los muelles espaciales de los principales planetas, cuyas órbitas están muy concurridas.

                Así que se acercan hasta una distancia segura, donde transfieren su carga a naves más ligeras como las barcazas, que la llevan hasta su destino. Para realizar el intercambio lo más cómodamente posible, están provistas de compuertas de amarre y escotillas estandarizadas, compatibles con casi cualquier carguero y que conducen a unos compartimentos de carga de gran tamaño. 

                El volumen y peso de carga que lleva normalmente uno de estos aparatos es considerable, necesitando unos motores muy potentes para moverla, aunque no muy veloces. Pero como son naves de alcance exclusivamente intrasistémico, ese no es un problema muy grande. Algo parecido ocurre con la total de ausencia de armamento. Como se utilizan sobretodo en sistemas estelares fuertemente defendidos, confían para su seguridad en las patrullas de la policía. La única medida defensiva de la que disponen son escudos limitados, que les protegen de choques accidentales con otros navíos y los desechos de todo tipo que abundan en esas zonas.               

  

En Conclusión: Estos son los principales transportes civiles que se utilizan actualmente en la Galaxia, aunque lo cierto es que conforme avanza la civilización, las grandes compañías amplían sus servicios. Así, los transportes pesados y superpesados, estos últimos con capacidad de hasta 25 millones de toneladas, cada vez son más comunes y los ligeros se están retirando progresivamente del servicio activo. De todas formas, aún se encuentran en los territorios del Borde Exterior, y sobrevivirán todavía algunos años.

Respetuosamente,

 

Carles Quintana

 

BIBLIOGRAFÍA  

 

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