Para: Almirante Ackbar, General Solo, demás altos cargos militares.

De: Comandante Carles Quintana. Ministerio de Defensa.

Estátus de seguridad: Delta

Asunto: Vehículos imperiales terrestres. Modelos AT

 

                Después de décadas de guerra, al fin se ha firmado la paz entre la Nueva República y el Imperio. Pero elementos aislados han desobedecido la orden de cese de las hostilidades y continúan significando una molestia para nuestras fuerzas armadas. Además, determinados grupos piratas se han apropiado de material imperial que no dudan en utilizar en sus incursiones. Para conocer la amenaza actual y poder combatirla mejor, se está procediendo con la publicación de una serie de informes sobre todas las armas imperiales. 

                Este es uno de la serie, dedicado a los vehículos terrestres, específicamente a los transportes acorazados de asalto que han sido protagonistas de muchas batallas importantes en el transcurso de la Guerra Civil Galáctica, como Hoth o Endor, y los numerosos enfrentamientos habidos desde entonces donde han intervenido imperiales. Los diferentes modelos que se muestran están clasificados por orden de construcción, del más antiguo al último en ser desarrollado.

              El primero de todos es el relativamente poco conocido AT-PT (All Terrain Personal Transport/ Transporte Personal Todo Terreno). Fue desarrollado hace décadas por los ingenieros de la Antigua República que deseaban un vehículo de un solo hombre capaz de parar a todo un pelotón enemigo. 

               El resultado de esta idea fue una máquina con dos extremidades, de tres metros de altura y armada con dos cañones bláster gemelos de tiro agrupado en la parte delantera  y un lanzador de granadas, situado justo debajo de él. Puede transitar por cualquier tipo de terreno, y su velocidad máxima está establecida en sesenta kilómetros por hora en lugares abiertos. 

Se diseñó para que fueran una parte muy importante de las fuerzas de tierra, sirviendo como apoyo ligero mecanizado a la infantería a la que acompañaría. Así que se le dotó de suficiente coraza para que fuera invulnerable al tiro de armas portátiles, las más comunes en un campo de batalla. Con todas estas características, un pelotón de soldados embarcados en ellos es equivalente en todos los sentidos a una compañía de infantería mecanizada, con la ventaja añadida de ser más barato. 

La gran innovación de estos caminantes respecto a modelos anteriores de transportes, es el revolucionario sistema de locomoción, formado por las dos extremidades de las que ya se ha hablado. Sus características más importantes son dos. La primera es la superficie mayor de apoyo y la segunda la suspensión independiente para las dos piernas. Gracias a todo esto, pueden avanzar por superficies inclinadas y obstáculos donde vehículos a repulsión y orugas se quedarían bloqueados, hasta una inclinación máxima de un 45%. 

Las dos patas pueden ser extendidas totalmente hasta la posición vertical para que el vehículo alcance la máxima velocidad o dar al conductor una mejor posición de observación. Pero en terreno irregular, se sitúan en una posición de medio agachado, con la cabina de mando a la altura de la primera articulación de las extremidades. Esta característica le confiere con un equilibrio superior al del más grande AT-ST, descrito posteriormente. Su tripulación es de un único ocupante, aunque en situaciones extremas, pueden apretujarse dos personas en la cabina. 

Todos los AT-PT construidos fueron destinados a los acorazados de la Flota Katana de la Antigua República, desaparecida en el espacio profundo a causa de un accidente. Poco después se abandonó el proyecto, y nadie volvió a oír hablar de estos vehículos hasta la reaparición de la Flota y la reutilización de los navíos por parte del Imperio y la Nueva República. Entonces, se redescubrieron los caminantes y volvieron a ponerse en servicio. Hoy en día, aún quedan algunos en manos de milicias planetarias y piratas.

              El AT-AT (All Terrain Armored Transport/ Transporte Blindado Todo Terreno) es el vehículo imperial de transporte terrestre por excelencia, por lo que constituye una de las principales amenazas a las que se han de enfrentar nuestras fuerzas en una lucha planetaria. Estos monstruos, con una longitud de veinte metros y una altura de quince, parecen antiguas bestias de guerra y ejercen un gran efecto psicológico en enemigos no prevenidos. Incluso se han dado casos de ejércitos primitivos que han huido con su sola visión.

               Cuando el Imperio emitió las especificaciones para el caminante, dejo bien claro que debería poder transitar por cualquier tipo de terreno en millones de mundos. Además, su tripulación tenía que disfrutar de superioridad de altura sobre el enemigo. Después de analizar varios métodos de transporte, se decidió recurrir a la antigua tecnología de los AT-PTs, de los que ya se ha hablado en este informe.  Utilizarían cuatro masivas patas para transportar el vehículo a una velocidad máxima de sesenta kilómetros por hora, aunque por su gran tamaño parezca que vayan más lentos.

               También se requirió que dispusieran de un buen blindaje. En este punto, sobrepasaron las esperanzas imperiales, ya que excepto el “cuello”, que al ser flexible no está tan protegido, el cuerpo puede resistir a todo excepto a la artillería pesada. En consecuencia, para destruirlos, se ha de conseguir un blanco claro en el tubo de comunicación entre la “cabeza” y la sección central, que normalmente está cubierto. Existen muchas maniobras para conseguirlo, y varias fueron desarrolladas durante la Batalla de Hoth.

Su capacidad de transporte es bastante elevada. En el “cuerpo” acostumbran a viajar sin problemas de espacio cinco motos y hasta cuarenta soldados de asalto, aunque también se puede optar por dos andadores AT-ST, tratados posteriormente. Para descargar las tropas, el vehículo se arrodilla hasta que su “panza” está a una altura de tres metros. Entonces, desde la parte trasera, se extiende una rampa hasta el suelo que permite que sus ocupantes suban y bajen. Además, para cuando están unidos a una plataforma de embarque, como es el caso de una base, disponen de una escotilla en cada uno de los flancos.

             La “cabeza” contiene la cabina de mando, donde se sitúan el comandante, el piloto y el artillero. En esta sección se encuentra concentrado todo el armamento. Está formado por dos cañones láser pesados colocados en la “barbilla”, a modo de colmillos, y dos blásters medios montados a cada lado de la cabeza. Para dirigir los cañones pesados hacia su objetivo, se ha de mover toda la sección, que puede girar noventa grados a la izquierda o a la derecha y treinta arriba o abajo. Se dispone así de un gran campo de tiro. 

Mientras las armas principales se utilizan para destruir fortificaciones enemigas y edificios, los dos cañones laterales están más orientados a la defensa. Es por esta razón que pueden girar independientemente de la cabeza. Todo este armamento les sirve perfectamente para la función a la que están destinados, destruir y desmoralizar las fuerzas enemigas y la mayoría de defensas estáticas. Son los primeros que desembarcan de los transportes y entran en la zona de combate, limpiándolo para los vehículos menos blindados que les siguen.

               El siguiente vehículo comentado es el AT-ST (All Terrain Scout Transport/ Transporte de Exploración Todo Terreno). Fueron diseñados para el reconocimiento y el apoyo de fuerzas de primera línea. Con su altura ligeramente superior a los ocho metros y medio, y sostenidos por dos patas, son capaces de avanzar a mayor velocidad que los AT-ATs y su maniobrabilidad es mayor. Esto se ha conseguido al precio de estar menos armado, blindados y reducir al máximo su tripulación, compuesta de solo dos hombres, un piloto y un artillero.

               Pero estas aparentes desventajas no suponen un gran inconveniente para el papel que tienen asignado en el campo de batalla. Por un lado, su función principal es la misma que la de los antiguos AT-PTs, proporcionar fuego de cobertura a las fuerzas de infantería que acompañen. De hecho, se pueden considerar sus descendientes directos, como ya se ha mencionado en este artículo, aunque naturalmente considerablemente perfeccionados.

              Además, pueden escoltar a los más pesados AT-ATs en una ofensiva. En esta situación, cubren sus flancos y neutralizan a los soldados de a pie que hubieran podido evitar el ataque de los caminantes y que intenten atacarlos desde abajo, una acción que potencialmente puede ser exitosa. También se utilizan para la defensa de perímetros de instalaciones imperiales. 

             A partir de todo esto, se deduce que los exploradores están desarrollados específicamente para el combate antipersonal, ya que gracias a su velocidad, que es como máximo de noventa kilómetros por hora en terreno abierto, maniobrabilidad y armamento, acostumbran a ser mortales en este cometido. Son dos cañones bláster gemelos montados sobre un pivote y situados en la parte inferior de la cabina.

                 Esto es en lo que se refiere al principal, suficientemente potente para destruir un objetivo medianamente protegido como otro AT-ST. El armamento secundario, previsto para la infantería, consiste en un lanzador de granadas situado en la cápsula de la derecha y dos cañones bláster ligeros gemelos en la de la izquierda, junto a los sensores. Los dos están colocados en soportes que pueden girar. Finalmente, las dos extremidades están equipadas con garras de acero que pueden cortar alambradas, cables que podrían hacer caer el vehículo o cortar en rodajas a los seres que se acerquen demasiado.

Para inutilizar o destruir un aparato de este tipo, se necesita como mínimo un cañón bláster pesado o un cañón láser, armas que al estar normalmente fijas, no tienen mucha flexibilidad de uso. En el caso de que los defensores se encuentren en una posición sometida a un ataque en el que intervengan AT-STs, la mejor defensa es atraerlos hasta defensas fijas previamente preparadas, que explotan su conocida falta de equilibrio cuando transitan por bosques densos y terreno accidentado. 

Estos dispositivos consisten principalmente en cables, trampas diversas de muchos tipos y pozos que persiguen el objetivo de hacerlo caer. También se utilizan trampas explosivas, que unidas a las partes más débiles del andador, son capaces de dañarlo gravemente. Una de las zonas más vitales es el sistema de propulsión, situado en la parte trasera. Como no está cubierto por el blindaje, limitado a la cabina si bien lo cubre por delante, puede ser destruido por fuego directo de un hipotético tirador situado detrás del vehículo.

              El último objeto de este estudio es el MT-AT (Mountain Terrain Armored Transport/ Transporte Armado para Terreno Montañoso), el desarrollo más reciente de los ingenieros imperiales, que perseguía resolver todos los problemas detectados en los otros modelos AT. Llevando al límite la idea de basarse en el mundo animal para construir los vehículos, se creó uno con forma de araña dotado de una excepcional estabilidad y preparado especialmente para terreno escarpado y otros lugares donde modelos anteriores quedarían atrapados. Pero no es ésta su única ventaja, sino que además, su velocidad máxima es de 130 km/h.

            Esto se consiguió con su innovador medio de locomoción consistente en ocho patas articuladas independientes unas de las otras y terminadas en garfios que mantiene el caminante en su sitio mientras sube o baja por la ladera de una montaña. Incluso puede desplazarse por superficies casi verticales. Las extremidades están conectadas a la sección central, donde se encuentra el motor. En su base, hay una plataforma que está unida a la cabina de mando, con capacidad para un piloto y dos artilleros, y a una vaina trasera para el cargamento, que acostumbra a consistir en blásters de repetición y suministros para tropas de tierra y la misma tripulación. La plataforma puede girar 180 grados, permitiendo cambios de dirección instantáneos. El conjunto tiene una gran semejanza con una araña, como se muestra en el diagrama. 

En él se observa que durante el movimiento, el compartimento de carga está elevado. Cuando es necesario acceder a su contenido, desciende hasta que el extremo posterior se encuentra a nivel de tierra. Entonces, el escudo protector se retrae y se abre. Aunque su capacidad de almacenaje, de 300 kilos, es suficiente para la mayoría de operaciones, si es necesario se pueden añadir contenedores externos para aumentarla. 

                El armamento principal está situado en la primera articulación de cada una de las ocho patas y está formado por dos cañones láser gemelos que tienen libertad total de movimientos. Capaces de agujerear un blindaje de hasta medio metro de anchura, se encargan de disparar a las tropas de tierra. Para la defensa antiaérea, existen otros dos cañones láser, éstos en montajes simples, colocados a ambos lados de la parte inferior de la carlinga.

 

En Conclusión: Hasta aquí todos los modelos de la serie AT que han entrado en servicio en las fuerzas imperiales. Existen informes facilitados por la INR (Inteligencia de la Nueva República), según los cuales se están desarrollando nuevas versiones del AT-ST y del MT-AT. En el primer caso, se trata de hacerlo más alto, resistente, con un armamento más potente y con mejores sistemas de equilibrio, que buscan eliminar su mayor problema. Con la “araña”, se quiere aumentar la longitud de la cabina para poder transportar un mayor número de soldados.

Con Respecto,

 

Carles Quintana

 

BIBLIOGRAFÍA  

 

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