DESPUÉS DE EL EXILIO A EL PLANETA TIERRA

 

 

 

 

    

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                         

Y en estas condiciones caóticas, da comienzo la primera era geológica de los seres humanos en el planeta tierra, estos seres creados por Dios aunque descendían de la más exquisita civilización que jamás ningún ser mortal podrá ver ni vivir en este planeta, pues como he dicho, estos primeros humanos fueron originariamente naturales de las dehesas de Dios/a,  educados por los mismos ángeles, o sea por los dioses menores, hijos legítimos de Dios/a Padre y Madre y por causa ya dicha, fueron exiliados a vivir como criaturas inferiores en un mundo ordenado y creado para las especies evolutivas y cambiantes creadas por Dios/a, con el fin de purificar el planeta tierra de la contaminación y agresividad de sus entrañas que en la era jurásica, Satanás engendró en este planeta.

 

                                                                  

                                                        

Una vez que los seres humanos que Dios creó y crió a su imagen y semejanza, fueron exiliados a la tierra y quedaron totalmente desconsolados, ya que en este primitivo y extraño lugar, no encontraron el consuelo de ningún ángel de la guarda.

 

 

 

 

 

   

 

 

                    

                                                                     

 

                                                                                                                      

                                                                                

                                                                                

 

 

 

 

 

                   

                                   

 

 

 

 

 

 

 

Siendo que al contrario que se encontraron totalmente solos y desprotegidos y sintieron mucho terror al contemplar este planeta en su naturaleza salvaje, ya que en el Jardín del Edén, los únicos animales que convivían con ellos, eran las aves, las mariposas y los peces, así que aunque los seres humanos eran muchos, todos estaban aterrorizados por todo lo que les rodeaba.

 

 

 

 

 

                                                        

Así como digo, estos seres que fueron casi divinos, a partir de dar la espalda a Dios y desoír sus buenos consejos, compartirán este planeta con otras criaturas totalmente salvajes.

Al principio también las fieras sintieron temor, al contemplar a estos intrusos tan diferentes a ellos, así que al principio no los atacaron, pues también los animales fueron creados por Dios como obra pura y sus instintos aunque puramente animales, no eran necesariamente dañinos, ya que a su alcance Dios les puso todo aquello que los animales necesitarían para su supervivencia, eso no quitaba que como criaturas creadas de pura materia contaminada, de vez en cuando entre ellos luchaban por rivalizar o por defender sus territorios, pero con la llegada de los intrusos, esto fue cambiando en este planeta, que hasta entonces en él existía la tranquilidad.

 

 

 

 

 

 

 

                                                                 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                

 

 

                                                                              

 

 

                                                              

 

 

 

 Este cambio negativo para el planeta fue a causa de los seres humanos, ya que con ellos vino el padre de la destrucción y el caos:  Satanás.

Pues a consecuencia del pecado concebido en el Jardín del Edén, en el interior de los seres humanos creados por Dios, ya estaba sembrada la terrible semilla de Satanás, con lo cual el poder de éste era grande y consiguió casi de inmediato que todos los animales estuvieran contaminados de esta terrible epidemia, quedando así todo el planeta nuevamente contaminado, lo que provocó que los seres humanos creados por Dios para ser Divinos llegaran a ser:

 

              

                  

 

Y en estas condiciones caóticas y terroríficas, se desarrolla la primera era geológica de los seres humanos en el planeta tierra.

  Y Siendo que los seres humanos pierden la gracia de Dios, estos son totalmente poseídos por Satanás y por mezclas y locura, pierden la sabiduría, el habla y son semejantes a los animales lo que provoca que, cuando mueran sus almas se volverán a reencarnar sin abandonar la tierra en cualquier vida existente en este planeta,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y sus almas se reencarnaban en cualquier especie animal o en  otras especies minerales, vegetales, en todo lo que tuviese ahíto de vida, pues este era el sistema de vida que regía y rige al planeta natural en evolución de las especies.

                       

 VEHÍCULOS PARA LAS ALMAS SEGÚN SUS CAUSAS PENDIENTES                                                                       

   ÁRBOLES. ANIMALES.

PIEDRAS. AGUAS. VEGETACIÓN.

 

 

 

 

Esta fue la era en que todas las especies puras, creadas por Dios, se  mezclaron, engendrándose en esta mezcla animal y racional, una nueva especie impura, cuyos hábitos carnales, comenzaron en el Jardín del Edén, cuando la obra de Dios perdió por este pecado original, el privilegio que Dios les tenía reservado que era el ser, semejantes a Sus hijos celestiales. A partir de aquí los humanos deberán de ganarse por ellos mimos este privilegio que por entonces en el Jardín del Edén despreciaron.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                              

 

Y continuo con mi testimonio, pero primero os quiero recordar que en todo momento lo que yo escribo e intento trasmitiros es la palabra de mi espíritu de la verdad que (como he dicho desde el principio de este mi testimonio sagrado) ha renacido en mi y a la vez es palabra de Dios, porque todo espíritu hijo de Dios siempre habla con la palabra de Dios vivo, Padre y Madre, dichas estas aclaraciones, retrocedo al principio de estas revelaciones que mi espíritu de la verdad me da  y  digo que:

Encontrándome una noche dormida junto a Enrique en nuestra cama, Dios separó mi alma de mi cuerpo y se la llevó a un viaje visionario, trasladándome a la era primera, en la que los descendientes de los creados por la Santa Deidad y también las almas de los propios creados  reencarnadas en cuerpos distintos a los que Dios creara, (ya que había transcurrido mucho tiempo desde el exilio) eran semejantes a las fieras. En esta ocasión El Santo Ser quiso darme Su palabra viva de lo que ocurrió en aquellos tiempos, en el mismo lugar en donde trascurrieron estos hechos prehistóricos y es por esta razón de que no figuran en ningún libro de historia, ya que ocurrieron en la era primera cuando los primeros seres humanos poblaron el planeta tierra y que fue antes del segundo diluvio o sumergimiento de la tierra en las aguas. Y esto fue lo que yo vi:

 

                                         

 

                   

    

 

 

       

Ellos los que parecían humanos, vivían en árboles, eran criaturas deformes y no sabían hablar, sino que rugían, pero a pesar de que eran semejantes a las fieras, en fuerza y por constitución, eran inferiores, yo observé con horror como por todos los derroteros, caminaban los felinos como dueños de la tierra y a su paso devoraban aquello que les apetecía, pude observar como los mas parecidos a los seres humanos vivían en los árboles, cubiertos de pieles como puros monos, pero yo distinguía entre los totalmente monos y los mezclados de animal y ser humano, ellos compartían los árboles como si fuesen de la misma familia.

                                                                             

                                            

                      

                                                                           

   

                                              

                                                           

 
 
 

 

 

 

 

                                                                                

 

 

 

 

 

                           

 

 

 

 

 

 
 

 

 

 

                                        

 

 

 

 

 

Yo con temor, pues las fieras me observaban mientras hacían sus carnicerías, caminaba sin saber donde esconderme, de pronto vi arriba en un árbol, una muchacha que a pesar de estar envuelta con pieles y de su apariencia salvaje, me pareció que en ella no se encontraba ningún miembro de su cuerpo que fuera animal, sus ojos asombrados me miraban y me hizo unos gestos, ofreciéndome una especie de liana, yo me cogí a esta especie de cuerda y ella tiró hasta hacerme subir al árbol,

                                                 
    
         
 
 
                                                                                                                  

ella hacía rugidos como si quisiera hablarme, yo intentaba comprenderla, mas no eran necesarias sus palabras, pues era todo tan evidente que sobraban las palabras, de pronto al pie del árbol,

                                                                       

 

                                                                                     

una mujer también bella y sin signo de deformaciones humanas animales, el conocimiento sobrenatural que me guía (mi espíritu) me hace saber que esta mujer es la madre de la muchacha que a mi me auxilió, que intentaba llegar hasta el árbol, en donde la muchacha y yo nos refugiamos, la madre sin lugar a dudas fue a buscar comida, precipitadamente tiramos la liana pero la zarpa de un felino la inmovilizó, no pudo continuar subiendo, ni pudimos ayudarla ya que fue atacada por aquel terrible y feroz tigre,

                        

                                                                                        

 

 

 

 

 nosotras observábamos con gran terror, como esta mujer tan bella, pues no observé ningún signo salvaje en ella, era devorada, yo diría que casi ritualmente, como si este terrible hecho sucediera expresamente para que yo como mensajera de Dios lo pudiese ver y así este demonio que en ese instante poseía al tigre se apuntaba un triunfo en la misma cara de Dios,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 aunque esto que estábamos viendo estaba sucediendo en todo el planeta, ya que cuando los felinos y fieras sanguinarias tenían hambre, sus presas favoritas eran los seres humanos pues Satanás anidaba en todos ellos e incluso en todos los seres humanos, él era el dios de toda la tierra. Aunque como estaba diciendo, aquello que estaba ocurriendo a los pies del árbol, era un ritual dispuesto por el pervertido y maligno Satanás, que supo esperar a su presa para ofrecerme a mi, como enviada de Dios y en prueba de su poder, este terrible testimonio.

   

 

 

 

 

 

Y mientras que esto tan terrorífico ocurría, la mujer que era devorada, miraba hacia arriba con sus ojos fijos en los míos, como si me conociera y me amara, sintiendo yo por ella los mismos sentimientos ( Dios me hizo comprender que el alma de esta mujer y mi alma eran hermanas ya que las dos convivíamos en el Jardín del Edén, las dos fuimos creadas por Dios) entretanto el felino la estaba devorando a partir de los pies, ella estaba sin mostrar resistencia, sus brazos yacían en el suelo y en su rostro parecía como si hubiese paz.

 

Yo estaba de rodillas en el tronco del árbol y comencé a rezar y aunque mi voz gemía entrecortada, no paraba de exclamar: ¡Padre nuestro que estás en el cielo!, de pronto la muchacha que me ayudó a subir al árbol, se inclinó imitando mi postura y juntando sus manos entre sí, comenzó a gesticular con los labios, hasta lograr pronunciar alguna de las palabras de la oración que yo clamaba y las dos llorábamos mientras que yo oraba y ella balbucearte y apretando sus manos sobre su pecho, repetía la oración.

    

 

                                                              

                                       

                                                             

 

                                                            

 

               

 

   
                                                    
 

 

 

 Entonces volví a mirar a la milagrosamente bella mujer que yacía al pie del árbol y fue cuando el felino, dejando de devorar a su presa, levantó su cabeza con un gesto orgulloso y me miró desafiante, después dio un paso hacia atrás y dejándome de mirar, pero sin bajar la cabeza, se alejó de su presa y pude ver, como esta mujer ya muerta, con sus ojos abiertos y con tanta dulzura en ellos, estaba devorada hasta la altura de sus rodillas, y entre sus muslos a la altura de su pelvis, como quien acaba de parir, dos cachorros de tigre, todavía en su placenta estaban, como dos criaturitas recién paridas, yo continuaba orando y mi amiga, que en realidad era yo misma, en una de mis reencarnaciones arcaicas, repetía cada vez mejor el Padre nuestro.

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                               

 

             

Y entonces, Dios me hizo volver a mi tiempo actual y encontrándome de nuevo en mi cama supe porque Dios así me lo reveló, que aquella muchacha que en realidad era yo, pues su alma era y es mi propia alma, era y es alma que vivió en el Jardín del Edén, la muchacha en aquel tiempo prehistórico era vehiculo como ahora soy yo, de mi alma, ella después de tener mi aparición espiritual, fue una profetisa y predicó el Padre nuestro, durante mucho tiempo y algunos de los humanos de la prehistoria a fuerza de repetir ella este evangelio, aprendieron algunas palabras y  por algún tiempo tuvieron leves recuerdos de su verdadera antepasada vida en el Jardín del Edén.

 

 

 

                                                       

Pero aunque gracias a algunas personas que recuperaron un poco de coherencia dentro del caos reinante, brilló por un corto tiempo la fe en una vida mejor, es evidente que esta regeneración que digo, no fue en general y por lo tanto la tierra definitivamente sucumbió totalmente a un continúo y terrible estado satánico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y por eso viendo Dios lo terrible de la situación para toda criatura, dio por terminada (con el diluvio) esta primera era geológica, en la que por degeneración de las razas puras (los creados por Dios en el Jardín del Edén) por aquellos tiempos dieron tanto poder a Satanás que su maldad creció hasta llegar al punto de que todo ser humano y animal en la tierra quedó contaminado, deformado y destruido: Todo fue pervertido y por eso fue necesario que todo nuevamente fuese renovado por La Santa Esencia: Padre&Madre a través de las aguas, aguas que inundaron por segunda vez este planeta, la primera vez fueron aguas enviadas en formas de hielos y en esta ocasión en forma de diluvio, quedando para mi y espero que para todos los que conozcan a La Santa Deidad, justificada esta nueva purificación del globo y de sus especies; Ya que para poder renacer, inevitablemente, primero hay que morir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                             

 

 

 Y positivamente sucedió en esta era prehistórica que  toda carne, (exceptuando unos pocos que fueron inconscientemente arrebatados) toda vida del planeta tierra. (pero no murieron sus almas ni sus  espíritus ya  que son hijos de la misma Esencia de La Deidad, Madre & Padre por lo tanto son eternos) La gran obra, sucumbió bajo las aguas. Y toda esta tragedia fue debido a que a través de sus libres albedríos ellos los creados, en su momento oportuno decidieron caminar erróneamente, por la senda del desconocimiento, camino donde se va engendrando el monstruo de los apetitos y con él, el caos, el dolor y la muerte.

 

  PÁGINA SIGIENTE  

 

El diluvio

 

 VOLVER A LA PÁGINA ANTERIOR

 

LA PRUEBA  DEL BIEN Y DEL MAL

 

 

 

LIBRO DE VISITAS

 

 

 

 

 

 

           

 

 

 

 

 

 

ENVÍANOS UN:  E-MAIL

FLOR DE DIOS TE DARÁ SU PALABRA VIVA      

 

 

 
 

FORO GENERAL: SI DESEAS CONOCER A DIOS  ENTRA Y ESCRÍBEME

 

         

     

     

 

VOLVER A LA PÁGINA PRINCIPAL SI DESEAS CONOCER A DIOS

 

 

 

 

VOLVER AL INDEX: PRINCIPIO DEL UNIVERSO