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  CANON EOS 300D: RETRATOS: FAMILIA, AMIGOS Y SIMILARES

 

  Reconozcámoslo, venga. Por más etiquetas de "aficionados avanzados" y cara de fotógrafo artístico que pongamos, la verdad es que muchas de las fotos que haremos serán de novios/as, amigos/as, esposos/as, hijos/as. ¿Sirve esta cámara para este cometido? En un primer momento puede parecer que es matar moscas a cañonazos, y que para hacer el retrato de un niño con cualquier compacta basta. Bueno, pues no es así precisamente.

Para captar la expresión fugaz de un rostro se necesita que la respuesta al disparador sea inmediata. Las compactas, a pesar de que han mejorado mucho, siguen sufriendo un retardo de disparo capaz de arruinar "el instante decisivo". La 300D comparada con la mayoría de ellas es un auténtico bólido, simplemente las arrasa gracias principalmente a un autofocus muy rápido. Con el objetivo del kit a 18 o a 55, en interior iluminado o en exteriores su respuesta es la misma que la de cualquier réflex moderna: absolutamente instantánea  

Unos ejemplos:

El disparo continuo nos da una secuencia de 4 disparos en 1,3 segundos, lo suficiente para seguir un niño a la carrera:

Para el aficionado inexperto el modo retrato funciona bien, prima diafragmas abiertos y el flash se abrirá y activará automáticamente en situaciones de luz escasa (y con el salto que da, comportará un buen susto las primeras veces). El modo retrato también activa automáticamente el autofocus continuo (no es problema) y el disparo en secuencia, con lo que seguro que las primeras veces se escapa alguna foto de más. Para el experto, en exteriores con buena luz no tendremos ningún problema para utilizar velocidades altas, pero en días nublados, si utilizamos el objetivo del kit, no demasiado luminoso y que da mejor rendimiento cerrando un par de diafragmas, es probable que nos encontremos utilizando los 200, 400 e incluso 800 ISO para mantener velocidades de obturación que eviten fotos movidas. En escenas con muy poca iluminación si el autofocus no puede enfocar, se activa automáticamente el flash y lanza pequeños destellos para que lo consiga. En dos semanas solo nos ocurrió una vez, siempre fué capaz de enfocar en cualquier interior doméstico con iluminación estándar sin problemas.

En interiores con buena iluminación se puede trabajar sin flash a 800 ISO, eso sí, aceptando que ya aparecerá el ruido inherente a una sensibilidad tan alta, pero que en la 300D es mucho más bajo que en cualquier compacta por su sensor de mayores dimensiones. Un par de ejemplos a 800 ISO sin flash.

Como véis en la primera foto con luz incandescente el balance de blancos manual funciona muy bien, mientras que en la segunda se aprecia como el balance automático deja bastante que desear. Un cierto tono cálido es aceptable e incluso en según que imágenes de interiores puede ser muy agradable, pero una dominante amarilla tan pronunciada no. La alternativa es el WB manual o, mejor todavía, tirar en raw y postproducir el balance de blancos a gusto del fotógrafo.

Respecto al flash, es un tema delicado que abordaremos en solitario un poco más adelante, valga como resumen que es la única parte del funcionamiento de la cámara que se nos resistió. No es nada fácil comprender porqué hace lo que hace, y el resultado es un porcentaje de aciertos inferior a lo deseado, con muchas fotos subexpuestas. Ya analizaremos porqué. En cambio, donde obtiene un magnífico resultado es con respecto a los "ojos rojos". Como el flash desplegado se levanta muchísimo, consigue evitar su aparición en los retratos incluso sin activar el modo auxiliar de ojos rojos que activa una luz auxiliar.

La reproducción de los tonos de piel es, con luz del sol y con flash, excelente. En días nublados o en sombra es correcta, algo fría como es habitual (yo la prefiero algo más cálida). A través del menú se puede afinar el tono de la imagen desde más cálida a más fria. Además tenemos un ahorquillado del balance de blancos con la misma función que nos permite ir más allá si es necesario. Suficiente para adaptarse a los gustos de cada uno.

Para aquellos que vengan de las compactas digitales, las imágenes de la 300D, especialmente en retrato, supondrán un cambio respecto a lo que están acostumbrados a ver. Por su sensor diminuto y por tanto distancia focal real muy reducida, disponen de una profundidad de campo muy grande. Eso conlleva una imagen de "todo en foco". Por contra la 300D tiene un sensor más grande y una profundidad de campo mucho más reducida (y más cuanto más larga sea la focal y más abierto el diafragma), lo que da unas imágenes con el personaje enfocado y el fondo algo desenfocado, como las de las réflex analógicas de toda la vida. Esto puede ser muy útil para destacar un rostro o un rasgo si se domina, pero también provoca decepciones si se pretendía que todo estuviera enfocado. Cerrar más el diafragma es la solución, pero cuando no hay mucha luz disponible esto no será posible. En definitiva son dos estéticas fotográficas diferentes. Un ejemplo de figura enfocada en primer plano y desenfoque en el fondo:

El modo A-DEP es el automatismo previsto por Canon para asegurarse que unos determinados elementos están enfocados. Cuando se selecciona la cámara calcula todos los elementos cubiertos por los puntos de enfoque y determina el diafragma necesario para que estén todos en foco. Puede resultar útil en estos casos, pero, sinceramente no lo utilizamos nunca. Cuando tuve alguna duda, utilicé la visión previa de profundidad de campo. Los de la vieja escuela somos así...

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