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| NIKON D70: MANEJO
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| DIMENSIONES
Y PESO Entre las réflex digitales de precio razonable se encuentra en el lado de las grandes y pesadas, a pesar de que la diferencia es pequeña. Frente a la Pentax *ist o la Canon 300D se ve más alta y voluminosa, especialmente con el objetivo 18-70, que con su gran elemento de vidrio frontal parece incluso más de lo que es y, curiosamente, llama la atención cuando es utilizado. A pesar de ser de color negro no pasa desapercibida y atrae las miradas mucho más frecuentemente que sus competidoras.
Es claramente más grande que cualquier compacta, incluso que la Sony 828. Colgada al cuello es muy estable y con el 18-70 solo tiene una tendencia muy ligera a caer hacia delante. Para su transporte necesita una bolsa específica de fotografía. Nikon regala una en sus kits que a la mayoría de usuarios le será suficiente. Para los que completen su equipo con un teleobjetivo será necesaria una bolsa tradicional cuadrada o rectangular. En realidad el cuerpo de la cámara no es tan pesado como aparenta, la diferencia, especialmente respecto a la 300D está en el objetivo del kit, muy pequeño y liviano en la Canon, y ,por comparación grande y muy pesado el de Nikon. Son 390 gramos frente a 185. ¡Más del doble! Claro que frente al plástico y elementos de vidrio diminutos de Canon, tenemos una construcción metálica en el Nikon y, como hemos dicho, una pieza frontal de vidrio de grandes dimensiones.
ERGONOMIA Durante los primeros días me pareció que la empuñadura era demasiado grande. Yo tengo las manos de tamaño medio, tirando a pequeñas. Sin embargo al cabo de una semana me habitué sin problemas y se puede sostener la cámara con una mano perfectamente e incluso accionar los dos diales de la empuñadura. Para los botones, sin embargo, es necesario sujetarla con las dos manos. La mano izquierda se situará bajo el objetivo sin problemas.
Los botones están situados en diversos emplazamientos de la cámara. La mayoría en la parte posterior, alrededor del LCD, aunque también hay dos junto al disparador. A la izquierda de la pantalla, los accesos a menú, a la reproducción y tres más. Estos tres tienen una doble función según si nos encontramos en reproducción o en toma de imágenes. En este segundo caso dan acceso directo a la ISO, al balance de blancos y a la calidad de imagen, muy útil. A la derecha del LCD el interruptor de selección de puntos de enfoque, el botón de borrado y el pad de cuatro flechas. A los lados del visor, el botón de bracketing, el de modo de disparo, el bloqueo de enfoque y exposición, y finalmente por detrás del disparador el modo de exposición y la compensación. Son muchos botones, repartidos de manera algo extraña pero después de un tiempo de uso se comprende la lógica que va más ligada a las operaciones que se ejecutan que a la distribución. Por ejemplo situando el botón de borrado al lado contrario de los demás para evitar equivocaciones. Todos tienen buen tacto y no fallan. Los únicos que pueden ser algo difíciles de accionar, especialmente para dedos gruesos o con guantes, son los dos situados junto al disparador, realmente diminutos y que se acaban accionando con la uña, como los de algunos móviles. Los diales se accionan muy bien, con clicks precisos.
VISOR Es apreciablemente más pequeño que el de las réflex de película, en gran parte por el tamaño del sensor, pero también por el moderado aumento del visor, solo 0.75, por 0.80 de la D100 o 0.86 de la profesional D2H. Está construido con un pentaprisma y su imagen es clara y nítida. El visor muestra cinco puntos de enfoque, bastante centrados, algo más grande el central, señalados por marcos redondeados. Al activarse se iluminan en rojo, su visibilidad es simplemente correcta. Como una opción accesible por menú se activan unas lineas de referencia. No molestan en absoluto y ayudan enormemente a dejar las fotos rectas. Una implementación ejemplar. La imagen en el visor se ve completa incluso con gafas, sin ángulos muertos, en parte gracias a la ventana del visor con forma rectangular. El corrector dióptrico es bastante sencillito, la verdad. El punto de enfoque central es notablemente más sensible que el resto. La información en la parte inferior es muy completa.
PANTALLA TFT y LCD En la parte superior un LCD proporciona permanentemente la información de los ajustes actuales (bateria, velocidad, diafragma, calidad, punto de enfoque, modo de exposición, fotos restantes, balance de blancos, etc.), de casi todos... encuentro a faltar el ISO, al que hay que apretar un botón para que se muestre. El hecho de que se encuentre en la parte superior y no en la posterior como en otras cámaras, hace que, para mi gusto, su utilización sea mucho más inmediata y directa.
La pantalla TFT de 1.8" es muy buena, perfectamente visible incluso con la cubierta de plástico protectora que se entrega en el kit. El ángulo de visión es bueno, sin necesidad de mirar la cámara de manera absolutamente perpendicular para ver la imagen perfectamente. La D70 tiene un sensor de orientación que marca las fotografías hechas en vertical para que sean mostradas en el sentido correcto en la pantalla. Para aquellos que no lo sepan, a diferencia de las compactas, la pantalla TFT no puede ser utilizada para encuadrar, porque al ser réflex, el espejo desvía la imagen al visor y no permite que llegue al sensor. Cuando se aprieta el disparo, el espejo se levanta, el obturador se abre y la luz llega al sensor. Es una lástima perder las posibilidades que una pantalla abatible proporciona a las compactas para componer encuadres en posiciones inhabituales pero, señores, las réflex son así y el visor lo compensa de sobras.
OBJETIVO De la serie DX, es decir dedicado específicamente para Nikon digitales con sensores de tamaño 23,7x15,6mm. En principio necesitan proyectar un círculo de luz más pequeño para cubrir estas medidas que el necesario para la película de 35mm. y por tanto pueden ser más pequeños. En principio, digo, porque el 18-70 no es precisamente pequeño. Contrastan unos elementos de vidrio posteriores y centrales muy pequeños y un frontal muy grande. A pesar de ello la luminosidad no es exagerada, 3.5-4.5, con la peculiaridad de que muy poco más allá de la focal de 18 ya tenemos un diafragma máximo de 4, y muy poco más adelante ya tenemos el 4.5, así que el objetivo es algo menos luminoso de lo que sus números hacen pensar. La calidad de construcción es muy buena. Los anillos giran suaves pero amortiguados, el enfoque interno es silencioso y solo deja oir un leve "cloc - - cloc" cuando hace tope en los dos sentidos si pierde el foco. El enfoque manual se activa con un interruptor en el costado izquierdo y es correcto, solo es objetable el tacto del anillo de enfoque, que no me acabó de gustar, es muy poco "mecánico", no sé si me explico... . El cuerpo es metálico y muy robusto, mientras que el elemento frontal es de plástico y se desplaza sobre dos segmentos (curioso, en vez de lo habitual que es uno). Es posible romperlo, como demostró el probador que la tuvo antes que yo (no sé quien es) que le debió dar un buen trancazo porque tenía una parte del anillo donde se colocan los filtros roto y vuelto a pegar con Araldit para que no se notase (pero claro que se notaba). Estos probadores.... A pesar del zurriagazo el elemento frontal no mostraba prácticamente juego, lo que habla claramente de la robustez del conjunto.
TACTO Y SOLIDEZ Muy buen tacto en toda la cámara. Da una impresión de calidad de construcción excelente a pesar de su material plástico. Seguro que no provoca los comentarios adversos (algo infundados) de la 300D. Sólo las tapas de la tarjeta de memoria y de la batería desmerecen un poco. En la introducción de la tarjeta hay que tener la precaución de hacerlo con un poco de ángulo, porque si se hace frontalmente, no entra bien porque su alojamiento es inclinado. El sistema de extracción de la batería es efectivo, incluso con guantes, pero me pareció algo extraño e inseguro: se abre la tapa y la batería literalmente cae y queda colgando sujeta por unas marcas en las guias. Solo hay que estirar para sacarla pero, la verdad, me parece algo arriesgado. Las dos tapas de goma del lado izquierdo cuestan de cerrar un poco porque van muy justas en sus alojamientos, pero una vez apretadas con firmeza parecen garantizar un buen sellado, que es lo que importa. El flash incorporado tiene muy buen diseño y sus brazos son robustos.
ENVEJECIMIENTO No encontré ningún punto susceptible de degradación rápida. Parece muy resistente a las rayas y rozamiento. Quizás los únicos puntos que se irán marcando son la base, sin protecciones de goma y si se trata mal a la cámara posiblemente el plástico de la empuñadura. Es posible que si los botones de goma se usan continuamente, acaben perdiendo algo de la pintura. El resto es muy sólido.
ACCESO A FUNCIONES PRINCIPALES ISO: botón más dial, inmediato con dos manos. WB: botón más dial, inmediato con dos manos. Velocidad y diafragma: diales frontal y posterior, perfecto. Compensación de exposición: botón (algo difícil de accionar) más dial, inmediato. Revisión de histograma (o de luces quemadas, o de datos de la imagen) tras la toma: inmediato. WB personal: Presionar unos segundos WB y tomar foto de un motivo neutro, correcto. En general todo muy rápido y sin necesidad de recurrir a menús, una gran ventaja.
MODOS Ofrece dos grandes bloques de modos, los de principiante, Vari-program segun Nikon (automático, retrato, paisajes, primeros planos, deportes, paisaje nocturno y retrato nocturno) y los tradicionales (programa, prioridad a la apertura, al diafragma y manual). La gran diferencia entre unos y otros es que en los primeros la mayoría de los parámetros están predefinidos y no se pueden modificar, mientras que en los segundos se puede modificar el ISO, el balance de blancos, etc. Es lo habitual en cámaras digitales, pero en este caso Nikon ha dado un paso más en la configuración de los modos añadiendo un segundo nivel. A través del menú llegaremos a la "optimización de imagen", donde se establecen parámetros para retrato, paisaje, impresión directa, etc. en los que se modifica el modo de color o el "sharpening", la nitidez o definición según Nikon, la saturación, el tono y el contraste. Por ejemplo con una nitidez suave para retratos. O con el modo de color IIIa para paisajes, que realza los verdes y azules. Es una opción interesante que puede dar resultado para los aficionados intermedios, o incluso los avanzados que quieran ajustar las imágenes en jpg. Volviendo a los Vari-Program, el aficionado avanzado en realidad no utilizará estos modos si no es en caso de emergencia. Por ejemplo en mi caso, mientras estaba haciendo fotos de naturaleza, con un montón de opciones de menú activadas, apareció por un camino rural un quad a toda máquina. Tuve el tiempo justo de poner el 80-200 y poner el modo deportes antes de que llegara a mi lado. La secuencia la podéis ver en la página dedicada a la foto de acción.
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DESPUÉS DE UNOS DÍAS Después de las primeras fotos, de mirarlas en el ordenador, de hacer algunas series comparando modos de color, o la respuesta a ISO altas, se le empieza a coger confianza a la máquina. Al principio tiraba en jpg, como habitualmente, por la comodidad. Sin embargo, al cabo de una semana estaba tirando en raw exclusivamente. ¿Porqué? las razones son varias pero se resumen en una: hay que trabajar bastante cada toma para conseguir el mejor jpg de que es capaz la cámara. Y este proceso que implica balance de blancos ajustado, saturación y sobre todo compensación positiva de exposición y modo de color, se hace mucho mejor frente al ordenador, con toda la calma del mundo y una pantalla de buenas dimensiones. Esto te deja las manos y el cerebro libres en la toma y te permite despreocuparte de que opciones "digitales" estás tomando, para centrarte exclusivamente en las "fotográficas": enfoque, encuadre, profundidad de campo, etc. con el plus de agilidad que esto supone. Por un lado ayuda a esta decisión la excelente calidad del programa de conversión y edición de raws Nikon Capture (lamentablemente de pago como opción), que pudimos utilizar al cabo de una semana de tener la cámara. Por otra parte también influyeron las dudas que me despertó el modo de color, con un modo Ia, adecuado para tonos de piel, y un IIIa dedicado a verdes y azules naturales. Las diferencias son sutiles pero apreciables en el resultado final, y ¿que sacrificar, por ejemplo, en un retrato en entorno natural? Por otra parte también la exposición se demostró muy conservadora, de manera que subexpone muchas tomas entre un tercio y medio diafragma. En este segundo caso la conversión de raw también se muestra como una alternativa preferible por su latitud ligeramente mayor, y su facilidad para ajustar la exposición en el ordenador con precisión. Otra decisión después de una semana de uso fue la de tirar siempre que fuera necesario en ISO altas, porque el resultado es muy bueno, casi espectacular. A final, sin embargo, limité la selección a 1250 ISO, evitando los 1600. Para mi gusto este es el límite superior aceptable de ruido.
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