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CANON EOS 350D: PRUEBA PRÁCTICA

Por: Albert_ Sierra

INTRODUCCIÓN

Ya desde el primer dia en que se presentó la Canon Eos 20D, conociendo los antecedentes de la marca nipona, estaba claro que más tarde o más temprano repetiría la operación que llevó a cabo hace un par de años con su antecesora la 10D, es decir, construir una máquina con el mismo sensor, la misma calidad de imagen y algunas prestaciones recortadas en un cuerpo de plástico más ligero y barato. Con la 10D el resultado fue la 300D, y ahora, con la 20D como origen, el producto es la 350D. Su carta de presentación es excelente: 8 mpx de resolución con un sensor prácticamente igual (aunque no es exactamente el mismo) que la 20D, procesador Digic II, más rápido que el anterior, un cuerpo mucho más pequeño y ligero, buffer aumentado para ráfagas más largas, ruido todavía más bajo en ISO altas, un completo paquete de software y una serie de funciones que en la 300D no aparecían como la compensación de flash, el bloqueo de espejo, etc. En las pequeñas pérdidas respecto a la 300D deberíamos anotar una batería de menor capacidad, con el propósito de perder peso y volumen, y un visor algo más pequeño que el de la 300D. Respecto a la 20D las diferencias son un cuerpo totalmente diferente (plástico frente a magnesio), unos mandos simplificados (sin la excelente rueda posterior) autofocus algo más lento y buffer más pequeño.

La cámara se ha presentado en dos kits, el más barato con el conocido zoom básico Canon EFS 18-55 f/3.5-5-6  (en su versión II ligeramente retocado estéticamente, en principio con la misma óptica) y del cual ya realizamos en su momento un análisis al detalle en la prueba del Sigma 18-125 [>>Ir>>] y el más completo con el Canon EFS 17-85 IS f/4-5.6. La presente prueba, con el 17-85, se ha podido realizar gracias a la colaboración de Casanova Foto, la conocida tienda de la calle Pelayo en Barcelona que me ha cedido durante el tiempo suficiente un ejemplar.

La verdad es que soy un adicto a esta tienda, especialmente a la segunda planta, donde está la sección de segunda mano, repleta de objetivos de todas clases. Yo, es el único sitio donde he visto cosas como un Canon 50mm f/1.0, y de las pocas tiendas donde además de las réflex digitales que acaban de salir al mercado se puede ver y tocar por ejemplo una Epson RD-1 de verdad y toda la serie de objetivos que fabrica Cosina, bajo marca Voigtlander, para ella. Además el material de segunda mano está disponible para alquiler y más de una vez me he llevado un par de ópticas para probarlas un fin de semana. Sin ir más lejos en las pruebas de la Nikon D70 y de la Canon 300D utilicé objetivos alquilados allí. Bueno, pues después de un par de conversaciones y mails cruzados con Cesc Casanova, la tienda me prestará en algunas ocasiones material para confeccionar estas pruebas. La Canon 350D es la primera y dentro de poco tendréis alguna prueba de objetivos que seguro que os resultará bastante interesante. 

De Casanova Foto, aparte de la sección de segunda mano os recomiendo un paseo detenido por su web [>>Ir>>] con parada en la tienda virtual y especialmente en el apartado de formación. Los profesionales que están dando el salto al digital encontrarán cursos sobre gestión de color y workflow, los problemas reales de la conversión al digital, y los aficionados, oh sorpresa, tienen la opción de hacer cursos de fotografía digital intensivos y a un precio más que razonable, 150 euros.

Ya no es fácil encontrar tiendas así, donde todavía saben que es lo que venden, porque sin ir más lejos, en la "mejor" tienda de fotografía que tengo cerca de casa escuché al vendedor decirle a una pobre chica que aquella Sony de 399 euros tenía 5 millones de MEGApíxels... Como se enteren en Canon cierran las fábricas... Y esto era en una tienda de fotografía, así que en las de informática mejor que no le preguntéis a la dependienta por el diafragma...

Bueno, basta de rodeos y vamos a por la Canon 350D. Para los impacientes, un par de preguntas obligadas y las respuestas correspondientes.

- ¿Debo vender mi 300D y comprarme la 350D? 

Si utilizas mucho el flash y no estás contento con el resultado de la 300D o si haces fotografía de acción y la ráfaga se te queda corta, especialmente en raw, sí, ganas bastante con el cambio. Si buscas desesperadamente trabajar a 800 y 1600 ISO con un ruido todavía más bajo, sí. Si buscas que la cámara sea más ligera y pequeña, también. Si no estás en ninguno de estos tres casos, la verdad es que no es necesario, la 300D puede esperar a la siguiente generación y quizás se pueda invertir en lugar de en cambiar el cuerpo, en algún objetivo más...

- ¿Y si me la compro, cual escojo, la 350D o la 20D?

Si no te importa que cueste más, que pese más y que sea más grande, sin duda la 20D, está mejor construida, es más rápida y su manejo es mejor. Si cuentas cada euro de lo que te va a costar o prefieres una cámara pequeña y ligera y no te dedicas preferentemente a la foto de acción, entonces la 350D, te dará la misma calidad de imagen por menos dinero.

- ¿Y con que objetivo?

Ay, amigo... eso ya es más difícil....

 

CONSTRUCCIÓN Y MANEJO   

La construcción del cuerpo de la cámara es bastante sólida, con la superficie exterior de plástico y un chasis interno metálico. No presenta puntos que parezcan frágiles, y el diseño es muy compacto. El tacto del plástico es algo rugoso, no liso como era en la 300D, y esto la hace algo más sensible a la suciedad y a las rayas. Es probable que con un par de años de uso, la cámara soporte bastante bien los golpes o el maltrato, pero también probablemente se vea gastada en las zonas de contacto más frecuente con las manos. Los ajustes entre piezas son muy buenos y la sensación general es de robustez, sin llegar sin embargo a los niveles de la Olympus E-300, que parece un tanque alemán a su lado. El diseño de la empuñadura es un punto difícil. Simplemente es demasiado pequeña y no permite coger la cámara con la seguridad con que se podía coger su antecesora, la 300D o su hermana mayor, la 20D. Yo tengo las manos tirando a pequeñas (un 7 1/2 de guantes) ¡y el dedo meñique no me cabe! La obsesión por reducir el volumen de la cámara parece que ha ido demasiado lejos y impide coger la cámara con una sola mano y un objetivo de una cierta entidad como el 17-85, porque cuesta sostenerla con cuatro dedos en un espacio tan reducido. Al final, evidentemente te acostumbras, pero no estás tan cómodo como deberías. El kit del 17-85 viene con la empuñadura suplementaria, con la cual la cámara tiene un agarre muchísimo mejor, pero claro ahorrar 50 gramos para luego tener que colgarle 400 me parece del género tonto.

Igual que en la 20D, en cuanto la pones en marcha, ya puedes disparar. Inmediatamente. Tardas más tu en llevarla al ojo que ella en ponerse en marcha. Excelente. El visor, pese a que ha cambiado y es ligeramente más pequeño, es muy similar al de la 300D. Los siete puntos de enfoque en cruz están dispuestos de forma que ocupan toda la zona central del fotograma y buena parte de los laterales.

La información en la parte baja del visor es la de siempre (velocidad, diafragma, número de disparos restantes, etc.) y otra vez falta el ISO. Dial de modos en la parte superior derecha y todos los botones en la parte posterior situados casi exactamente igual que en la 300D: a la izquierda de la pantalla Menú, Info, Jump, Play y Borrar y a la derecha de esta, alrededor del espacio para el pulgar compensación de exposición, retardo de disparo y ráfaga, iluminación del LCD, bloqueo de exposición y selección de punto de enfoque y en los cuatro botones en círculo que actúan como cursor, además de esta función, acceso a ISO, WB, modo de medición y modo de enfoque. Los botones de la izquierda son netamente mejores que los de la 300D con un click mucho más claro, por contra, de nuevo a causa de la reducción de tamaño, el botón de bloqueo de exposición y de compensación están muy cerca del espacio reservado al dedo pulgar una vez asida la cámara y ahora es relativamente fácil accionarlos inadvertidamente. La pantalla sigue siendo la misma de la 300D o muy similar, de 1,8" con un LCD sobre ella, algo justita para los tiempos que corren en que cualquier micro-cámara ya tiene pantalla de 2". Se comporta igual que en su antecesora, buen contraste, color demasiado cálido, buen ángulo lateral de visión y malo en vertical. Conexiones, tapas y rosca para el trípode correctas, sin nada que destacar. La pequeña rueda de selección se sitúa tras el botón disparador.

 

ACCESO A LAS FUNCIONES PRINCIPALES 

ISO: botón más rueda, inmediato, pero ahora se visualiza el cambio en la pantalla, no en el LCD y a pleno sol puede llegar a ser muy difícil de ver que se ha seleccionado. WB: botón más rueda, inmediato, pero con el mismo problema. Velocidad y diafragma: rueda, inmediato. Compensación de exposición: botón más rueda, inmediato. Revisión de histograma tras la toma: inmediato y con toda la información necesaria, incluida la alarma por sobreexposición, perfecto. WB personal: Exactamente igual que hasta ahora: tomar foto de un motivo neutro (necesitaremos muchas veces desactivar el autofocus) y varios pasos del menú, demasiado lento y engorroso. Parece mentira que en Canon sigan con este procedimiento tan antediluviano cuando debería ser UN SOLO TOQUE DE BOTÓN. Contraste, saturación y otras cosas, a través de menú, correcto.

 

MODOS Y MENÚS

Los típicos de programa (modificable), prioridad a diafragma, a la velocidad y manual. Aparte de esto una larga lista de modos de escenas para principiantes, útil como recurso rápido de emergencia y el A-DEP, una especie de asegurador de profundidad de campo que sospecho que nadie en todo el mundo ha utilizado nunca.

En el menú, a diferencia de la lista continua de la 20D, nos encontramos con cinco páginas diferentes a las  que se puede acceder directamente con el botón JUMP o las flechas de cursor. En cuanto al menú y el acceso a funciones, la 350D marca un cambio importante respecto a la 300D. Recordemos que esta última utilizaba buena parte de la programación de la 10D, pero Canon decidió eliminar el acceso a algunas funciones para "recortar" las posibilidades de la 300D y mejorar la ventaja comparativa de la 10D. Algunas de estas funciones eran tan básicas como la compensación de flash. Algún hacker descubrió la jugada y aparecieron diversos firmwares "trucados" (el más famoso el de un ruso apodado Wasia) que reestablecían el acceso a estas funciones que de hecho la cámara poseía. Esta vez en Canon han optado por la vía recta y la 350D tiene todas las funciones que se pueden esperar de una cámara de su nivel: compensación de flash, bloqueo del espejo, asignación de funciones a diferentes botones, modo de autofocus, etc. Se puede trabajar en dos espacios de color, el habitual sRGB o el Adobe RGB, tiene control de saturación, contraste y nitidez a través de la selección de parámetros, pero no tiene selección de balance de blancos por grados Kelvin. Recordemos que en la 300D y en la 350D el parámetro 1, el seleccionado por defecto, establece una saturación, nitidez y contraste de +1, frente a la 20D que los tiene en 0. El parámetro 2 de la 350D es el equivalente a esta selección más neutra, pero creo que pocos usuarios lo preferirán porque los resultados del parámetro 1 son muy buenos con imágenes vivas y nítidas. Una selección manual de saturación y nitidez de +1 y contraste en 0 o incluso -1 para días de sol intenso también es muy recomendable.

Los modos de exposición son el evaluativo, que expone tomando en cuenta varias zonas del fotograma y priorizando la que corresponde al punto de enfoque escogido; la medición promediada de todo el fotograma y la medición con preponderancia central o la medición puntual. El evaluativo será el utilizado en la mayoría de ocasiones y salvo situaciones muy especiales funciona correctamente.

La revisión de imagen es ahora más rápida que en la 300D, mantiene la ampliación hasta 10X y se puede pasar de foto a foto con la ampliación activada sin salir de cada una, perfecto para comprobar fotos movidas o enfoques difíciles en una serie. Además se puede borrar la imagen inmediatamente después de realizarla, incluso mientras se graba en la tarjeta. Una implementación perfecta.  

RETRATOS

Sobresaliente sin discusión.

  

El mismo color Canon de siempre, con tonos no excesivamente saturados y bastante luminosos, buena reproducción de tonos de piel, dependiendo, eso sí, del balance de blancos escogido (en WB automático en sombra siguen siendo algo fríos para mi gusto) y 8mpx de resolución, que con el 17-85 en su tramo de tele se aprovechan perfectamente por su extrema nitidez en el centro de la imagen a la focal máxima. Un ejemplo.

  

Utilicé también un 50mm f/1.4, que montado en las réflex digitales se convierte en un perfecto objetivo de retrato por su gran luminosidad (que nos permite profundidades de campo muy estrechas si lo deseamos) y que ofrece un desenfocado extremadamente suave y una nitidez excelente ya desde f/2.8 como en este caso.

Los niveles de ruido son muy bajos, los mismos que en la 20D, lo que nos permite en muchos casos trabajar en interiores sin flash ni iluminación auxiliar utilizando los 800 ISO o incluso los 1600. Este retrato a 800 ISO por ejemplo nos muestra una imagen prácticamente perfecta en las zonas claras y oscuras uniformes y solo se aprecia un ligero ruido cromático en las zonas con grises medios o los tonos de piel que quedan en sombra. Una prestación excelente.

En iluminación incandescente, el balance de blancos automático parece mejor que en la 300D dando un tono cálido pero aceptable. Para resultados más exactos, lo mejor es tirar en raw y postproducir en casa.

El disparo continuo, con 3 imágenes por segundo y un autofocus bastante rápido son perfectamente suficientes para este tipo de fotografía, incluyendo niños rebeldes y animales domésticos indomesticables.

Como en la 20D, el flash con el nuevo sistema E-TTL II que ahora toma los datos de distancia para calcular la potencia de iluminación es mucho más estable en sus resultados que en la 300D. Simplemente sin problemas, lo que ya es una gran noticia, pero sigue con una velocidad máxima de sincronización discreta (si no se usa un flash externo), de 1/250 frente al 1/500 de la Nikon D70, la reina de la foto con flash que incluso aporta modos inalambricos ausentes en las Canon. En este ejemplo compensamos la exposición de la cámara en -2/3 para no quemar del todo el exterior de la barca al fondo y disparamos el flash en automático. El resultado es muy satisfactorio para los amantes de esta iluminación. Para los que no les gusta tan evidente, una compensación de flash de -2/3 o incluso -1 da muy buenos resultados.

 

 

NATURALEZA

Para la fotografía de naturaleza se necesitan básicamente dos cosas: un sensor con buena resolución y nitidez para el detalle fino, un procesado que ofrezca buen color y objetivos que sean nítidos de esquina a esquina y que no tengan aberraciones cromáticas demasiado pronunciadas para los motivos de alto contraste. En este caso el sensor rinde con un sobresaliente: color estupendo, resolución y nitidez implecables, ruido inexistente a 100 y 200 ISO y bajísimo a 400 y 800 ISO... 

  

 

  

 

Las condiciones meteorológicas y la ubicación en que hice la prueba de esta cámara me regalaron una larga serie de crepúsculos a cual más colorido y espectacular y la cámara estuvo a la altura.

  

La 350D además permite bloquear el espejo antes de disparar a través de menú. Esto es ideal para evitar la más mínima trepidación en foto con trípode, con la consiguiente ventaja en nitidez final.

La óptica utilizada, el 17-85mm demostró que es una opción correcta para este tipo de fotografía.  La nitidez en la zona central es buena en gran angular y muy buena en teleobjetivo. En las esquinas, sin embargo, el resultado es bastante flojo a diafragmas abiertos y medios desde gran angular hasta casi los 50mm. Para evitar la degradación en las esquinas tendremos que diafragmar fuertemente, f/11 o f/16. Por otra parte el estabilizador de imagen nos permite tomar fotos a velocidades inusitadamente bajas sin necesidad de trípode, una ventaja muy grande si se pretende viajar ligero. Tomado todo en cuenta el rendimiento del 17-85 puede considerarse como correcto e incluso bueno para el aficionado medio, pero para el realmente exigente queda algo por debajo de lo esperado. Para los que prioritariamente vayan a utilizar focales de angular y no teman el peso ni el precio de varios objetivos, el 17-40L f/4 de Canon puede ser una opción claramente mejor adaptada a este medio.

 

ARQUITECTURA

Los requerimientos son similares a los de naturaleza: un sensor con nitidez, buen procesado de color, pero hay que añadir ruido muy bajo para las superficies uniformes y si es posible mínima distorsión en el objetivo. De nuevo el sensor y el procesado se llevan un sobresaliente. Los niveles de ruido hasta 400 ISO son mínimos y no producen ningún problema sobre superficies uniformes. Dos ejempos a 400 y 100 ISO respectivamente.

  

 

En interiores, lo mejor es utilizar el raw y postproducir el balance de blancos en casa, no vale la pena luchar con el balance automático en iluminaciones mixtas interior/exterior, o fluorescente/incandescente. En caso de necesitar el jpg recomiendo hacer un balance manual, pese a lo trabajoso del procedimiento. Otra vez el 17-85 se muestra correcto pero no excelente: en la posición angular, muy frecuente en arquitectura, la reseñada debilidad en las esquinas, halos azules y una apreciable distorsión de barril, como podéis ver a continuación:

Por contra ofrece versatilidad extrema por su amplio rango focal y estabilización lo que permite tirar muy lento en interiores. Estas son sus ventajas. Como en la foto de naturaleza, para el aficionado más exigente el 17-40L f/4 y un segundo objetivo para focales más largas es una alternativa de mayor rendimiento.

La exposición evaluativa funciona muy bien en casi todas las ocasiones, incluidos casos difíciles como contraluces, puntos brillantes, etc. De nuevo, como en la 300D y la 20D la exposición está ligada al punto de enfoque priorizando la exposición para esta zona, lo que en ocasiones nos puede obligar a compensar la exposición en función del punto de enfoque escogido. En este caso, enfocando en uno de los pináculos, la exposición automática se hacía para el cielo, dejando demasiado oscura la arquitectura. Con +1/3 de compensación fue suficiente para no perder del todo las nubes coloreadas y mantener una buena lectura de los edificios. 

 

 

ESTUDIO Y MACRO

Existiendo la 20D por un precio no demasiado más caro, con un cuerpo mucho más robusto y adaptado al uso diario o profesional, la verdad no tiene demasiado sentido pensar en la 350D como una cámara para utilizar en estudio. Pero usarla en este ámbito de forma puntual es perfectamente posible, al fin y al cabo la calidad de imagen que ofrece es la misma de su hermana mayor. Montada en un buen trípode y con una buena óptica nos puede solventar cualquier compromiso. Se puede utilizar conectada a un ordenador mediante el programa EOS Capture que incluye la cámara y transferir las fotos directamente al disco duro. El programa Digital Photo Professional, el conversor de raw profesional, está también a un buen nivel y refuerza esta posible utilización semi-profesional. En cuanto al macro, los objetivos que probamos no eran los más adecuados para esta tarea, pero desde luego, en la gama de objetivos Canon no faltan buenos macros, como el novísimo 60mm. y todo tipo de accesorios. Curiosamente entre el 17-85, el 50 y el 18-55, es este último el que nos permite una capacidad de aproximación mayor, la calidad de la imagen es correcta en el centro, un detalle a f/10.

El 50mm f/1.4, por contra, aunque no permite una aproximación que merezca el nombre de macro, gracias a su nitidez y suavidad de desenfoque se convierte en una delicia en el estudio. Tuve ocasión de hacer unas fotos a los últimos trabajos de la ceramista Arja Martikainen y el resultado nos dejó encantados a ella y a mi. Aquí tenéis tres ejemplos con unos recortes al 100%. El primero a f/3.5, el segundo para acentuar el desenfoque a f/2.2 y el tercero a f/4.

  

 

Precisamente en la tercera foto se puso de relieve una de las limitaciones de esta cámara para trabajo en estudio. El color de la pieza es muy especial, un azul "Klein" totalmente característico, como un rojo Ferrari o un amarillo Kodak, en los que todos vemos inmediatamente cuando aparece mal reproducido. Pues bien, en la pantalla aparecía totalmente verde. Cambié el balance de blancos varias veces fiándome de lo que veía, hasta que cansado de no conseguir el azul correcto, las descargué en el ordenador. Evidentemente las fotos con balance de blancos manual tenían un azul perfecto. La pantalla miente. Para ir de viaje sirve, pero para trabajos críticos de color, especialmente en estudio, no os fiéis de ella y conectad la cámara a un ordenador con buen monitor.

 

 

REPORTAJE Y ACCIÓN

Ideal como cámara de viaje, pasa bastante desapercibida con objetivos pequeños, no llama la atención por su aspecto ni cuando disparamos ya que, curiosamente, es más silenciosa que la 20D.  Es lo suficientemente rápida de autofocus y de ráfaga para la fotografía de calle y la foto de acción "moderada". Por ejemplo esta ráfaga de 9 disparos en muy poco más de 2 segundos. Nada mal para foto familiar.

El excelente comportamiento en ISO altas nos permite velocidades también elevadas. Para la fotografía deportiva de verdad (rallies, motos, basket...) se puede llegar a comportar aceptablemente: 19 jpg en 6 segundos, 5 raws en 2 segundos y 4 raw+jpg en segundo y medio como ráfaga continua antes de ralentizarse unos momentos y seguir a un ritmo más lento. No está mal pero la 20D la supera tanto por rapidez de enfoque como por la rapidez y extensión de las ráfagas.

El 17-85 brilla en la utilización para reportaje: compacto, no muy pesado, con un rango de focales que permite desde las tomas en gran angular para ambientes hasta el tele corto para el retrato o el detalle, con estabilizador de imagen que te evita el trípode y da acceso a fotos imposibles en interiores o luz muy baja... Un auténtico todo terreno que aquí sí que demuestra su valía. El conjunto cámara-objetivo se muestra realmente versátil y sirve casi para todo:

  

  

NOCTURNAS

Como es habitual, se puede activar la reducción de ruido por sustracción para exposiciones largas, es decir, tras hacer una toma de más de un segundo, la cámara sigue captando la imagen por un tiempo equivalente al de la exposición (tres, cuatro, veinte segundos, etc.) y procesa los datos del ruido de la segunda para eliminar los hot píxels de la primera. En realidad no es muy necesario porque las imágenes salen directamente de la cámara ya muy limpias, en nuestro caso solo encontré un hot-pixel.

En sensibilidades bajas el resultado es muy bueno, con ruido muy discreto en las sombras, en este caso 4" a ISO 400:

A 800 y a 1600 son, de nuevo, muy buenas por lo contenido del ruido (principalmente cromático) como podéis ver en el recorte al 100% de la misma escena a 1600 ISO:

En algunas de estas fotos a 1600 ISO parece apreciarse un cierto "banding" en las sombras, es decir el ruido no es uniforme sinó que aparece ligeramente marcado en líneas horizontales. En condiciones normales es casi invisible.

 

En resumen: es una cámara especialmente adecuada para las fotos con poca luz, sea con trípode, sea con estabilizador de imagen, bien con un objetivo especialmente luminoso como un 50mm. 1.4. De nuevo una foto de crepúsculo para probarlo:

 

TÉCNICA

Canon ofrece con la 350D un paquete de software realmente muy completo. Además del Photosticht para crear panoramas, y de Photo Record para crear impresiones, álbumes, etc. el odioso Eos Viewer ha dado paso (¡¡¡por fin!!!) a una nueva versión de Zoom Browser, que es rápido, monísimo y sirve para un montón de cosas: clasificar las fotos por lugares, convertir los raw (con la utilidad Raw Image Task) escribir pies de foto y imprimirlas en forma de album o prepararlas para enviar por Internet. La verdad es que es una delicia, simplemente por ver la vista en zoom o la de miniaturas con la ampliación instantánea cuando pasas el cursor por encima de cada foto ya merece la pena instalarlo.

También se incluye el conocido conversor Digital Photo Professional y el Remote Capture para trabajar con la cámara conectada a un ordenador, y finalmente el Photo Studio, un muy correcto programa de edición y retoque fotográfico que está "inspirado" en Photoshop... (y digo inspirado porque decir "descaradamente copiado con todo el morro" queda muy feo...)

¿Tirar en jpg o en raw? Los dos formatos tienen ventajas e inconvenientes. El jpg se puede leer sin problemas en cualquier entorno y ocupa menos, por el contrario es un formato que comprime la información con un porcentaje de pérdida. El raw nos permite modificar aspectos del proceso de la imagen (nitidez o sharpening, balance de blancos, etc.) manteniendo toda la calidad del original, pero no es posible leerlo sino es con programas específicos, que luego permiten su paso a tif y jpg. En realidad el raw es la información que capta el sensor sin ninguna manipulación, son los datos en bruto que podemos luego "revelar" en casa en nuestro ordenador.

En el caso de la 350D, la verdad, se puede tirar en jpg perfectamente. Evidentemente el raw tiene las ventajas ya conocidas de control total sobre la información en bruto, especialmente de balance de blancos, pero los jpg que salen directamente de la 350D son en la gran mayoría de los casos de gran calidad. A diferencia de la 20D donde parecían bastante blandos si no subíamos el "sharpening", en la cámara que nos ocupa los parámetros utilizados en la configuración estándar establecen una nitidez de +1, y si ocurre como en la 300D en su momento, cada paso equivale a dos de su hermana mayor, es decir que tiene una nitidez por defecto similar a la de una 20D con el parámetro +2, generalmente más que suficiente. El color es el típico Canon, brillante y luminoso y solo se le pueden poner pegas a las preselecciones de balance de blancos de incandescente, bastante correcta pero todavía amarillenta y a la de fluorescente. Saturación y contraste, como habréis visto son muy buenos, recordemos que también tienen por defecto una selección +1.

¿Se puede sacar algo más de detalle en raw que en jpg? Nitidez si, pero detalle... muy poquito, la verdad. Como acabo de decir, los jpg ya son excelentes de partida. En cuanto a la nitidez, es cierto que se puede sacar algo más de los ficheros raw procesados con los dos conversores incluidos en el paquete de software que trae la Canon, el Raw Image Task y el Digital Photo Professional, o también con conversores externos como el Raw Shooter Essentials o el Adobe Camera Raw, pero la diferencia no es grande (algo que sí pasa en otras cámaras), el ejemplo, tomado con el 50mm f/1.4 a diafragma f/4, donde ya rinde al máximo:

jpg normal jpg con máscara de enfoque 200, 0,3, 0 Digital Photo Professional Nitidez 4
jpg normal jpg con máscara de enfoque 200, 0,3, 0 Raw Image Task, Nitidez Alta
jpg normal jpg con máscara de enfoque 200, 0,3, 0 Raw Shooter Essentials Nitidez 30

Queda claro que el jpg es excelente. Aplicandole en Photoshop una máscara de enfoque media (200 de intensidad, 0,3 de radio y 0 de niveles) se consigue darle ese punto de nitidez extra que algunos desean, con el precio de algún ligero artefacto alrededor de las líneas de contraste, pero casi inapreciables. Los conversores raw también pueden conseguir una excelente nitidez pero no aparece más detalle que en el jpg. En DPP la conversión es muy limpia, sin ningún tipo de artefactos, aunque se deberían abandonar los ajustes por defecto porque tiene el canal rojo saturado en algunas zonas y se ha perdido la gradación del color, dando solo rojo puro. El Raw Image Task es prácticamente idéntico al jpg. El RSE hace una conversión donde parece que hay más detalle pero a costa de una apariencia algo "brusca", cuadriculada, menos limpia que la de los dos anteriores. En definitiva, el raw como siempre es una garantía extraordinaria de versatilidad, pero en este caso no es estrictamente imprescindible para conseguir la máxima nitidez y detalle en las fotos. 

Por lo que respecta a la exposición, hay que hacer notar que frente a otras marcas que procuran evitar las luces quemadas a toda costa (por ejemplo Nikon con la D70 lo que provocaba unos tonos medios algo apagados) ,en Canon, la opción ha sido siempre la opuesta, la exposición es la correcta para la mayoría del fotograma aunque se pierdan luces por sobreexposición en un punto. Esto nos da imágenes brillantes, pero puede provocar problemas si pretendíamos conservar la información en estos altos brillos. Hay que ser muy cuidadoso y revisar el histograma y la alarma de sector sobreexpuesto en la revisión de fotos para evitarlo, porque puede suceder con una relativa frecuencia en situaciones de alto contraste. En este caso se modificó el parámetro contraste y se bajó al máximo para evitarlo en lo posible. La recuperación de luces quemadas es perfectamente posible a partir de los ficheros raw, la información está ahí, como mínimo un diafragma, e incluso algo más. 

 

Con respecto al ruido, exactamente igual que en la 20D, Canon consigue que ahora los ficheros aceptables sin ningún problema ya no sean los de 400 ISO, como sucedía en la 300D, sinó los de 800 ISO. A esta sensibilidad el ruido es todavía moderado y más que aceptable, y los ficheros a 1600 ISO como habéis visto también son muy buenos. Aquí tenéis un ejemplo.

Poco más se puede decir de la calidad de imagen de la 350D, es simplemente excelente, y lo demuestra con objetivos como el 50mm f/1.4.  

CONCLUSIÓN

Es fácil de manejar para el aficionado inicial, por su buen funcionamiento en automático, es versátil para el aficionado avanzado, con controles manuales exhaustivos. Tiene un excelente jpg salido directo de la cámara y permite trabajar a fondo en raw. Tiene una imagen nítida y con ruido bajísimo. Tiene 8 megapíxels, una ráfaga bastante buena, un enfoque suficientemente rápido.

¿Que más se le puede pedir a una réflex de este precio? Pocas cosas... ¿Es acaso una cámara sin defectos? Hombre, la verdad, sin defectos no, pero son pocos y relativos. Podría tener un visor más grande y luminoso. Podría tener un sistema de menús y de acceso a algunas funciones mejor. Y sobre todo, podría tener una pantalla mejor y una empuñadura más grande, que permitiera manejar la cámara con mayor comodidad.

Y no se me ocurre nada más...

Así pues, si estos son los defectos que tiene, y repasamos la lista de virtudes, la Canon Eos 350D se merece un sobresaliente.

 

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