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  En realidad, las cámaras digitales no son tan diferentes de las cámaras tradicionales de película. En cuanto a la captación de la imagen, funcionan exactamente igual, es después, con el procesado de esta imagen donde encontraremos las diferencias. En este glosario os expondremos las especiales características de cada elemento de la cámara y la imagen digital y algunos términos de uso frecuente.
     
  OBJETIVO Los objetivos de cámara digital son en la práctica iguales a los tradicionales, una serie de lentes dispuestas sobre un eje que permiten que la imagen se forme de manera nítida en el interior de la cámara. Pueden ser fijas o con zoom, es decir con un campo de visión variable. Las diferencias vienen fundamentalmente por el pequeño tamaño del elemento que capta la imagen (sensor frente a película). Esto permite que el tamaño físico del objetivo sea más pequeño comparado con sus equivalentes de las cámaras convencionales y en algunos casos, como las ultra-compactas, realmente diminuto. En el mundo de las réflex digitales, se siguen utilizando los mismos objetivos que en sus hermanas de película, si bien como la mayoria de estas cámaras también tienen sensores más pequeños, hay que tener en cuenta que solo recogen la parte central de la imagen, con lo que hay que pensar que, aproximadamente, un 28 se transforma en un 35, un 50 en un 75 y un 300 en un 450. Según la cámara este coeficiente varía entre 1,3 y 1,6. En el año 2003 han empezado a aparecer objetivos especialmente diseñados para cuerpos digitales, no utilizables en los de película.  
  SENSOR El sensor es, de alguna manera, el equivalente a la película. Es un dispositivo electrónico que contiene millones de células sensibles a la luz (fotodiodos) alineadas en una rejilla formada por filas y columnas. Fuji tiene un sistema de rejilla diferente, inclinado a 45 grados. Su formato, a diferencia de la película, no es de 3 de ancho por 2 de alto (36 x 24 mm. por ejemplo) sinó de 4 de ancho por 3 de alto (como las televisiones), por tanto más cuadrado. De cada fotodiodo, según la iluminación que reciba, sale una determinada señal electrica que es la que servirá para formar un punto (pixel) en la imagen digital posteriormente. Los fotodiodos no diferencian colores sinó luminosidad. Por eso se dispone ante ellos un filtro de colores rojo, verde y azul en un patron llamado Bayer (un cuadrado con dos verdes uno rojo y uno azul) que solo deja pasar la luz de ese color. Posteriormente la señal de los fotodiodos se procesa informáticamente para combinar sus datos y dar un valor de color a cada píxel en funcion de los valores propios y de los que le rodean. Sólo un sensor, el Foveon que monta la Sigma SD9 tiene otro sistema. Cada ubicación individual tiene tres fotodiodos semitransparentes (rojo, verde y azul) uno encima de otro, lo que le proporciona una nitidez de imagen extraordinaria al no tener que procesarla posteriormente ni "mezclar" datos de píxels. A pesar de ello su éxito comercial ha sido relativo. El tamaño de los sensores es muy variado. Las cámaras compactas utilizan sensores muy pequeños (y por tanto de fabricación más económica) que pueden ir desde los 5.3 x 7.1 mm hasta los 9 x 13.5 mm que contienen entre 2 y 8 millones de píxels. En las cámaras réflex van desde los 13.5 x 18 mm hasta los tradicionales 24 x 36 mm de la película y contienen entre 5 y 14 millones de píxels. Los dos tipos de sensores actuales son el CCD y el CMOS. Algunas de las diferencias prácticas entre los dos formatos son que el primero también permite grabar vídeo, mientras que el segundo no y que el primero necesita obturador mecánico, mientras que el segundo puede llegar a prescindir de él. Sony es en la actualidad el mayor fabricante de CCD y Canon de CMOS. Fuji y Kodak también fabrican CCD. Hasta ahora se habia tenido al CMOS como una tecnologia menos avanzada, pero Canon ha conseguido resultados espectaculares en los últimos años, hasta el punto que Nikon acaba de lanzar el LBCAST, en realidad un CMOS ligeramente modificado.  
  CONVERTIDOR ANALÓGICO-DIGITAL La señal producida por el sensor es en realidad analógica, el convertidor la transforma en datos digitales que pueden ser procesados.  
  PROCESADOR Es un componente fundamental en las cámaras digitales. En primer lugar analiza las opciones determinadas por el usuario antes y en el momento de hacer la foto (velocidad de obturador, diafragma, balance de blanco, modo de exposición, etc.) y controla la exposición y el autofocus (en pocas décimas de segundo). Una vez hecha la foto, ha de analizar los datos liberados por el sensor y por así decirlo "construir" una fotografia con ellos. Se toman los datos de posición de píxel, color, luminosidad y las opciones determinadas por el usuario (balance de blanco, reducción de ruido, sharpening, etc.) se procesan y se produce una imagen digital.  
  FIRMWARE O SOFTWARE INTERNO Es el software que procesa la imagen en el interior de la cámara. La calidad y de la sofisticación que consiguen los ingenieros de cada marca en este firmware la calidad de la imagen final será mejor o peor. HP por ejemplo tiene, de largo, el mejor balance de blanco del mercado, superior al de las mejores cámaras profesionales. Sin embargo, tiene problemas para representar las lineas diagonales, que se ven ligeramente escalonadas.  
  BUFFER O MEMORIA INTERMEDIA Los datos de cada fotografia capturada se almacenan temporalmente en un buffer que los libera paulatinamente a la tarjeta de memoria al ritmo que esta puede absorber. Ejerce de almacen rápido de emergencia. Cuanto má s grande sea este buffer (2, 4, 8, 128, 512 megas) más capacidad tendrá la cámara para efectuar series rápidas de disparos (varias por segundo).  
  FORMATOS DE IMAGEN: RAW, TIFF Y JPG Los datos de una imagen pueden ser grabados en diferentes formatos. El Raw (en crudo en inglés) tiene la particularidad de que son los datos captados por el sensor sin procesar. Su ventaja es que se le puede considerar el "negativo original" inmanipulado, y que se puede trabajar sobre él en un ordenador (exposición, color, etc.) y obtener una calidad óptima de imagen. Su inconveniente es que ocupa mucha memoria y que es imprescindible procesar cada imagen en un ordenador con un programa especial para poder verlas. El Tiff es el formato "sin pérdidas" más extendido. Se puede ver immediatamente en cualquier ordenador, no necesita ser tratado y no pierde calidad aunque sea manipulado. Es un formato no comprimido y por tanto también ocupa bastante memoria. El jpg es, sin duda, el formato más popular. Su gran ventaja es ser un formato comprimido, lo que le permite ocupar poquísimo espacio en la memoria de la cámara o ser enviado con rapidez por internet. Su inconveniente es que esta compresión se hace simplificando la información gráfica de la imagen tanto de color como de detalle. Si la compresión es muy alta la degradación en la calidad de la imagen se hace evidente a simple vista. Si la compresión es baja solo se apreciará con grandes ampliaciones. Además, cada vez que se guarda la imagen se reprocesa y recomprime, con la consiguiente acumulación de degradaciones. A pesar de todo es el formato más utilizado por sus ventajas, pero debe prestarse gran atención a su utilización si queremos garantizar una buena calidad de la imagen. Todas las cámaras digitales ofrecen formato jpg, con diferentes niveles de compresión (generalmente definido como "calidad de imagen"), la mayoria también tiff, si bien la respuesta de la cámara se torna mucho más lenta por el mayor volumen de información a procesar. Sólo las de gama alta ofrecen el Raw, diferente en cada marca.  
  TARJETA DE MEMORIA Los datos procesados se almacenan en una tarjeta de memoria. Hay varios formatos, Compact Flash, SD, XD, Memory Stick, etc. Y cada marca utiliza uno o a lo sumo dos de ellos. Compact Flash es el más extendido en la gama alta y el que ha conseguido capacidades más altas con tarjetas de 1 2 y hasta 4 Gigabytes. El resto de formatos están en los 512 megas en general como máximo. A una tarjeta hay que pedirle fiabilidad y rapidez. Entre diferentes modelos y marcas de un mismo formato se dan diferencias importantes de rendimiento, lo que se nota inmediatamente en el uso de la cámara, más agil o más lento.  
  VISORES: RÉFLEX, MIRILLA, ELECTRÓNICO Y PANTALLA LCD A los conocidos visores réflex y de mirilla las cámaras digitales añaden la pantalla LCD y en algún caso el visor electrónico. En las réflex, el visor és exactamente el mismo que en sus hermanas de película, un prisma y un espejo abatible permiten mirar a través del objetivo. Los visores de mirilla són los más habituales en las cámaras compactas, si bien su precisión es generalmente lamentable, con errores del 15% e incluso superiores. La alternativa es la pantalla LCD, toda una revolución en el uso de la cámara, que permite encuadrar de manera muy fácil y realista y con total precisión. En las cámaras de gama alta la pantalla es abatible en diferentes direcciones para permitir tomas en ángulos forzados (por ejemplo levantando la cámara sobre la cabeza en medio de una masa de periodistas o curiosos). Su único inconveniente es el elevado consumo de baterias que suponen. Las cámaras con zooms muy potentes (por ejemplo un equivalente a un 35-250mm) se ven obligadas a sustituir el visor de mirilla (por su falta de precisión para un rango tan grande) por un visor electrónico, una micro-pantalla que se mira como un visor convencional a través de una lente. Su calidad es muy desigual, dependiendo del modelo.  
  RUIDO Lo que en la película es el grano. Es la imprecisión en la representación del color en una imagen y aparece como una ligera trama de puntos de colores. Se hace más evidente en las fotos hechas con sensibilidad alta (ISO 400 o 800) porque la señal que recibe el sensor es más débil, y debe ser amplificada, y junto con esta también lo es el "ruido de fondo" causado, entre otras razones, por el funcionamiento de los propios circuitos electrónicos de la cámara. A menor ruido, imagen más limpia y de más calidad.
A la izquierda el fichero original con ruido. A la derecha tratado con reducción de ruido.
 
  BALANCE DE BLANCO Un concepto familiar para todos aquellos que tengan una cámara de video. Es la capacidad de seleccionar el balance de colores para ajustarlo al color real de la luz existente, que es muy diferente si es solar, de focos incandescentes o de fluorescentes, por poner un ejemplo. La vista humana hace esta operación sin que lo apreciemos, pero el sensor necesita ser equilibrado para cada fuente de luz. El método habitual es encuadrar una superfície blanca o gris, sobre la que la cámara ajusta de manera automática este parámetro. Es el sustituto de todos aquellos filtros que muchos tenemos para fotografiar con luz artificial, con luz fluorescente, etc.  
  HISTOGRAMA. Lo podemos ver en las pantallas LCD de las cámaras digitales de gama alta, inmediatamente después de una toma, o incluso en algunos modelos en la imagen en vivo. En Photoshop aparece en la utilidad IMAGEN > AJUSTAR > NIVELES. Probablemente la herramienta más útil que se ha inventado en fotografía desde el fotómetro. En realidad es su prolongación. Un fotómetro normal, mide los valores de luminosidad de la imagen y nos da una media que marcará nuestra exposición. El histograma es la gráfica de barras de estos valores de luminosidad de la imagen en función de la exposición que hemos previsto. Es decir el histograma, esa serie de montañas sobre una línea horizontal, muestra la cantidad de puntos (píxels) claros, medios y oscuros de la imagen que hemos captado. A la izquierda cuanto más alta sea la barra (o la montaña) más puntos oscuros tiene la imagen, y a la derecha cuanto más puntos claros, más altos los valores. Una imagen totalmente blanca tendrá una barra muy alta en el extremo derecho y nada mas, una imagen totalmente negra, una barra muy alta en la izquierda y nada en el resto. Y aquí empieza la diversion. Una imagen subexpuesta acumulará valores en la parte izquierda y tendrá el extremo derecho vacío. Una imagen con partes sobreexpuestas o totalmente quemadas tendrá una alta línea en el extremo derecho. Unas sombras con detalle se mostrarán como una suave montaña en la parte izquierda. Unas sobras sin detalle se mostrarán como una brusca acumulación en el extremo izquierdo. Con un poco de práctica sabiendo leer el histograma comprenderemos exactamente los valores de luminosidad de la imagen que hemos tomado o que estamos trabajando en Photoshop.

Por ejemplo en estas tres tomas de un mismo motivo, en la de la izquierda podemos ver como las sombras, la parte izquierda del histograma, tienen un perfil prácticamente plano y ocupan más de un tercio del rango total. Es decir, la zona del asfalto, las partes oscuras de la calle, los arboles, tendrán una exposición bastante correcta y con una buena gama de matices. En cambio en la parte derecha del histograma vemos como una parte de las luces son blanco absoluto, y el resto se halla muy próximo. Nos está indicando que las partes más claras de la imagen, el lado derecho del edificio, está quemado y sin ningun detalle o textura. En la segunda toma, las sombras ocupan menos amplitud de rango, pero siguen en buen estado, y ahora las luces ya no son blanco absoluto, se encuentran incluso algo demasiado lejos del blanco. En la tercera toma, claramente subexpuesta, todo el rango de la imagen está comprimido en la parte izquierda del histograma, muy lejos de los blancos, en un gráfico típico, por ejemplo, de una foto en interior donde el flash se ha quedado corto. De una a otra toma hay un diafragma entero de diferencia. Probablemente la exposición ideal esté un tercio o medio diafragma por encima de la central, intentando reproducir correctamente el tono muy claro de la fachada del edificio pero evitando quemar los blancos.

En definitiva el histograma es una ayuda decisiva que permite conocer exactamente el resultado de la exposición de una fotografía acabada de tomar, manipular inmediatamente los controles de la cámara (compensación de exposición, contraste, etc.) y repetirla, ya con la exposición ideal.

 
  PROFUNDIDAD DE CAMPO. Cuando enfocamos un objeto con nuestra cámara, lo que queda por delante y por detrás de ese objeto aparece menos enfocado o desenfocado. La profundidad de campo es el espacio por delante y por detrás del objeto que todavía está enfocado. Esta medida de espacio dentro de foco varía enormemente en función del tipo de objetivo y de la apertura del diafragma. En los objetivos gran angulares la profundidad de campo llega desde muy cerca de la cámara hasta el infinito, mientras que en los teleobjetivos es muy reducida y puede ser de solo unos centímetros. En cuanto al diafragma, si está muy abierto (1.8, 2.8) la profundidad es pequeña, mientras que si está más cerrado (8, 16, 22), gana profundidad. Comparadas con las réflex de película, las cámaras digitales tienen muchísima profundidad de campo. La razón es la dimensión del sensor, mucho más pequeño que la película de 36 x 24 mm. En realidad los objetivos, comparados con los de 35mm. tienen focales muchísimo más cortas para un mismo ángulo de visión. Así a un objetivo de 50, en la digital le puede corresponder uno de 8, con el mismo ángulo de visión. Esto implica que en las cámaras digitales de sensor pequeño la sensación muchas veces es de que todo está enfocado, lo que puede ser una ventaja para determinada foto de paisaje o los macros, pero también un inconveniente para la foto de retrato porque impide los fondos desenfocados. En las réflex digitales con sensor de medida APS este efecto es mucho menor, resultando una imagen muy parecida a la de las réflex de película.
A la izquierda simulación de una profundidad de campo de réflex de película con objetivo de 90mm.
A la derecha el fichero original de digital de sensor pequeño con objetivo equivalente a 90mm.
 
  PHOTOSHOP Es el programa de tratamiento de imagen más conocido, más potente, más utilizado, amado y más odiado de los que existen. Es el cielo, el purgatorio y el infierno. El cielo cuando descubres la cantidad de cosas que puede hacer, el purgatorio cuando sufres día tras día intentando conocerlo a fondo y el infierno cuando no eres capaz de encontrar la manera de hacer lo que quieres y sabes que SEGURO que se puede hacer, pero no sabes COMO. Bromas aparte, Photoshop es una auténtica revolución en el tratamiento de la imagen que permite hacer todo lo que se hacía antiguamente en el laboratorio tradicional y muchas cosas más. Los controles estríctamente fotográficos sobre el contraste, el color, la luminosidad, la relación de sombras y luces, la nitidez... son las herramientas básicas. Además tenemos la posibilidad de intervenir en la imagen retocándola, mezclándola con otras, deformándola, etc. Por último la posibilidad de aplicar modificaciones a grupos de ficheros enteros y crear acciones complejas que luego se repiten automáticamente le hacen una herramienta que ahorra mucho tiempo al profesional.

La última versión aparecida es el Photoshop CS, que ha sucedido al Potoshop 7. Es un programa bastante caro para el aficionado que no desea más que retocar sus fotos familiares, pero para este público existe una versión simplificada a precio asequible y orientada al aficionado, el Photoshop Elements.

Sin lugar a dudas es uno de los programas más pirateados de la historia.

 
  SHARPENING, AGUDIZADO, MÁSCARA DE ENFOQUE, UNSHARP MASK O, EN REALIDAD, MICROCONTRASTE Es una de las funciones más utilizadas y una de las peor comprendidas. En realidad, como descubrí después de utilizarlo por primera vez varios dias, la máscara de enfoque no enfoca nada. PARECE que enfoca, pero lo que hace es otra cosa. Jamás una foto desenfocada será enfocada con esta máscara. Lo que hace es acentuar el contraste entre píxeles que están uno al lado del otro. Si tenemos un píxel oscuro al lado de uno claro, oscurecerá el primero y aclarará el segundo. ¿Que se consigue con esto? Que aparezcan más claramente los bordes. En un cielo azul donde los píxeles tienen poca diferencia de tonalidad, variará muy poco, mientras que en las hierbas del campo que hay debajo los bordes quedarán resaltados y serán más visibles los detalles individuales de cada pequeña hoja. Un concepto tan tonto tiene un efecto casi mágico sobre las imágenes, que pasan de parecer difuminadas a verse totalmente nítidas. Si lo aplicamos en exceso, aparecerán a lo largo de los bordes unos resaltados excesivos que se verán por si mismos, y en las superficies lisas (como el cielo) empezarán a verse puntos claros y oscuros, al haber amplificado demasiado las pequeñas diferencias entre píxeles casi iguales.

 

A la izquierda un detalle de una imagen tal como sale de la cámara.

A la derecha tratado con máscara de enfoque.

Por su efecto aparente se le llama enfoque, pero en realidad se trata de microcontraste. En la mayoría de las cámaras se puede ajustar su intensidad. Las réflex digitales, por varias razones, aplican generalmente mucho menos microcontraste que las compactas y es muy frecuente que necesiten este tratamiento posteriormente en un editor de imágenes como Photoshop, por ejemplo.