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SONY DSC-R1. PRUEBA PRÁCTICA

17 abril 2006

Por: Albert_ Sierra

INTRODUCCIÓN

Sony desde hace muchos años ha venido presentando una serie de cámaras compactas de altas prestaciones que han conseguido una legión de adeptos. Las más famosas quizás fueron la 707 y su inmediata sucesora, la 717, que con un diseño realmente sorprendente y una excelente óptica firmada por Carl Zeiss, durante años fueron las cámaras de aficionado que pusieron el listón más alto en cuanto a calidad de imagen. Su sensor Sony de 5 megapíxeles fué utilizado por infinidad de cámaras de otras marcas pero muy pocas consiguieron estar a la altura de la 717.

La negra Sony 828 y la venerable plateada 717

Su sustituta fue una cámara con un diseño mucho más robusto, la 828, que inauguró el casillero de los 8 megapíxeles, con un sensor innovador en lo que respecta al filtro que no era el tradicional RGB sinó un RGB+E (por esmeralda) que pretendía mejorar la reproducción de color (algo que no era necesario) y que en realidad lo que provocó fueron problemas en la imagen. Si a esto le sumamos una interacción inesperada entre objetivo y sensor que produjo las aberraciones cromáticas más espectaculares que se han visto en años y unos niveles de ruido demasiado altos, conseguimos los ingredientes que llevaron a la 828 a ser una cámara con dos caras, capaz de lo mejor, gracias a los 8mpx y un objetivo extraordinariamente nítido, y de lo peor, con algunas fotos inutilizables por ruido y aberraciones. En su momento hicimos una prueba a fondo que podéis consultar, aunque ya casi es historia... [>>Ir>>]

Y ahora la sucesora de la 828 de nuevo intenta ser revolucionaria en un mercado que ha cambiado tremendamente. Cuando apareció la 828, las réflex digitales eran cosa de profesionales, y la primera dedicada a los aficionados, la Canon 300D, acababa de nacer. El aficionado medio todavía soñaba con las compactas de gama alta. Ahora, solo dos años después, las tornas han cambiado. Las réflex se llevan la parte del león y las compactas de gama alta no dejan de ser un sector pequeño, para aquellos "raros" que no quieren una réflex. Hoy mismo hay kits de réflex con dos objetivos de calidad media incluso más baratas.

Sony desde luego lo ha tenido en cuenta y ha creado una cámara muy especial, que intenta incorporar dentro de su estructura de compacta algunas de las ventajas de las réflex. Así la gran apuesta es que, por primera vez en este segmento, la R1 tiene un sensor de tamaño APS, es decir como una réflex en lugar del diminuto de 2/3", 24x16mm frente a 8x6mm. casi nada... Como Sony es la gran fabricante de sensores del mercado actual se puede permitir estos lujos. Las ventajas de un sensor grande son varias: posibilidad de mayor resolución, imágenes sin ruido a ISO altas, mayor rango dinámico, profundidad de campo mucho más reducida... Es decir, en principio características de imagen equivalentes a la de las réflex. Y además montar este sensor en una compacta implica evitar el polvo, porque el cuerpo está sellado, pero también no poder cambiar de objetivos. Y que estos tienen que ser más grandes que los de una compacta tradicional. Sony ha jugado una vía intermedia en el diseño del objetivo. Seguramente han pedido a Carl Zeiss el objetivo con el rango más amplio de zoom y más luminoso posible para un peso y dimensiones determinadas. Y han recortado un poco de cada sitio. Asi el zoom tiene un tamaño similar al de la antigua 828 pero en realidad es de rango más corto y menos luminoso. Pasa del 28-200 f/2.8-3.5 a un 24-120 f/2.8-4.8, una decisión seguramente obligada porque un 28-200 f/2.8-3.5 para sensor APS sería un monstruo en tamaño, peso y precio.

Un objetivo muy especial

Y la otra sorpresa es que a pesar de tener un sensor de réflex, este tiene salida de imagen en vivo, con lo que se mantiene el visor electrónico y la posibilidad de efectuar en encuadre por la pantalla. A pesar de ello no graba vídeos. La pantalla además es articulada y se coloca en la parte superior de la cámara, una situación muy peculiar pero interesante, como veremos después. 

Una de las curiosidades de su diseño es que al no tener espejos para el visor, el objetivo puede estar más cerca del sensor, tan cerca que casi lo toca, ¡a solo 2 milímetros! 

Vamos a entrar en materia, pero antes advertiros que la prueba se ha realizado con dos cámaras, la primera un ejemplar de preproducción, con la que hemos hecho la mayoría de las fotos, y un segundo de producción final con el que hemos podido repasar aquellos aspectos que no estaban acabados en el prototipo, como la velocidad del autofocus o algunas opciones. En cualquier caso, la calidad de imagen era idéntica en los dos ejemplares.

 

CONSTRUCCIÓN Y MANEJO

El cuerpo de la Sony R1 es básicamente un objetivo con una pantalla encima y una empuñadura al lado. Su aspecto no es tan estrambótico como las antiguas 717 y se asemeja mucho más a las réflex tradicionales.

En este viraje del diseño hacia el conservadurismo se ha perdido una de las características más peculiares de los anteriores cuerpos, que la empuñadura pivotaba sobre un eje y se podía inclinar, una función utilísima, la verdad. En la nueva R1 se ha intentado mantener este espíritu con la pantalla desplegable y abatible, pero no es lo mismo. Al ubicar la pantalla en la parte superior, de pronto los diseñadores se han encontrado con mucho espacio para situar los botones y parece que se lo han tomado a pecho, con lo que los han repartido por las cuatro esquinas de la cámara, no siempre de forma del todo lógica.

Botones y mandos para todos los gustos. Desde aquí se ven 19... 

La primera impresión cuando se coge la cámara es muy buena. Está perfectamente construida, como la 828. Combina partes plásticas y metálicas pero en conjunto se ve un aparato muy sólido y robusto. La empuñadura es muy buena, igual para manos pequeñas que grandes. Hay mucho espacio para los dedos y el pulgar se sitúa perfectamente en el encaje que tiene en la parte posterior y que da mucha seguridad en su agarre. Se puede sostener perfectamente con una sola mano porque además está bien equilibrada en cuanto a pesos. La parte frontal de la empuñadura está cubierta de goma dura que da un buen tacto. El único punto quizás algo por debajo del nivel general sea la rueda de modos, pero sin más importancia. En conjunto una nota excelente para la construcción.

Construcción excelente

La puesta en marcha es suficientemente rápida, no llega a dos segundos de espera, y nos pone frente al visor electrónico o la pantalla, dependiendo del dispositivo que tengamos seleccionado. Hay un modo automático para pasar de uno a otro pero salta demasiado rápido a EVF lo que lo hace incómodo. La pantalla es de 2.5" y de calidad muy notable en color y contraste, no así en ángulo de visión, que es muy estrecho, tanto en vertical como en horizontal. El visor electrónico es grande y bastante bueno, pero para los amantes de las réflex está todavía lejos de la precisión de un visor óptico. Claro que tiene como ventajas poder ver en tiempo real los cambios en color, exposición, histograma, e incluso la duración restante de la batería en minutos, algo utilísimo. Tanto pantalla como visor tienen una reproducción de color correcta y la frecuencia de refresco es suficiente para todo menos para foto de acción, en la que se aprecian los saltos entre fotograma. Como os comentaba la cámara se puede utilizar con la pantalla plegada en su posición superior, vamos como una de aquellas venerables cámaras de doble objetivo, Rolleyflex, Yashica, etc. Así, colgada del cuello y a la altura del estómago, simplemente mirando hacia abajo vemos lo que encuadramos, una situación ideal para las fotos sin llamar la atención. Y además muy estable, se pueden utilizar tiempos inusualmente lentos comparado con la sujeción frente a la cara.

Mirando desde arriba

 Como inconveniente a esta situación, podemos encontrar que para las tomas verticales la pantalla queda algo extraña allí a un lado, en estos casos el visor electrónico es más cómodo. Tanto pantalla como visor responden perfectamente en lugares oscuros, y son utilizables, algo que no pueden decir todos los visores electrónicos. La cámara ofrece dos modos de visualización, el Framing y Preview. El primero utiliza el diafragma abierto del todo y permite una mejor visión, y es el que tendremos de forma casi permanente seleccionado. El segundo utiliza el diafragma real seleccionado, nos permite ver la profundidad de campo real y utilizar el enfoque manual. En realidad solo lo utilizaremos en estos dos casos o cuando necesitemos la máxima velocidad de autofocus, que es algo más rápida en Preview.

Por lo que respecta a conexiones y tapas de nuevo nota excelente. Las primeras están todas en el lado izquierdo, donde con una sola tapa de goma se sellan sus entradas con muy buen encaje. Las tapas de batería y tarjeta también están bien resueltas.

La pieza central de la cámara es el objetivo y su funcionamiento también está muy cuidado. El anillo frontal corresponde al zoom, muy amplio, bien amortiguado y de recorrido muy suave. El anillo posterior, más estrecho es el del enfoque manual, también muy suave, no está conectado  mecánicamente sinó de forma electrónica por lo que gira libre pero su precisión es excelente. El elemento frontal no gira, por lo que se puede utilizar un parasol de pétalo (incluido con la cámara) y polarizadores sin problemas.

 

BOTONES Y MANDOS 

La R1 combina grandes aciertos con otros detalles menos buenos. La situación y accionamiento del botón de puesta en marcha y del disparo son perfectos. El microscópico botón del ISO justo al lado, también. La rueda posterior y el joystick central están muy bien pero a la hora de la verdad la rueda se usa menos de lo previsto en favor del pequeño dial horizontal de la parte posterior de la empuñadura. El botón de enfoque en el lado izquierdo con las tres posiciones y el botón central está realmente bien pensado. El de flash y balance de blancos que se disponen sobre él también son correctos. Sin embargo la utilización de los botones de la parte posterior de la cámara no es demasiado habitual y se hace extraña en los primeros días, especialmente en la función Play. Hay incluso un botón de más, para la función de ampliación, que ya se hace con la rueda y por tanto no era necesario. El de modo de visualización y el de modo de medición yo los hubiera intercambiado, por ejemplo. Si se hubiera querido, se podría haber ahorrado dos o hasta tres botones. El de entrada a la función Play es extraño por ubicación y forma, casi tocando al visor, pero sin embargo es cómodo y funcional, nada que decir al respecto. El joystick a veces se muestra algo impreciso a la hora de seleccionar el punto central, no así en los laterales que entran de forma clara. En definitiva una distribución poco habitual y que se podría mejorar.

 

 

ACCESO A LAS FUNCIONES PRINCIPALES

ISO: botón al lado del disparador más dial, inmediato. WB: botón más dial, inmediato. VELOCIDAD Y DIAFRAGMA: dial en cada modo, inmediato. COMPENSACIÓN DE EXPOSICIÓN: rueda posterior, inmediato pero con peligro de accionamiento accidental. HISTOGRAMA: en vivo, perfecto. REVISIÓN DE IMAGEN TRAS LA TOMA: solo con histograma simple, para ver el RGB o la información de archivo hay que accionar el play. Podría ser mejor. WB PERSONAL: dial de selección, y OK con el joistick. Muy bien pero este último es algo impreciso y a veces falla. SHARPENING, contraste, efectos, etc, a través de menú con la clásica navegación de Sony, muy sencilla.

 

MODOS Y MENÚS

En cuanto a los modos de disparo, los normales de automático total, programa modificable, prioridad al diafragma, a la velocidad, manual y escenas (retrato, paisaje, retrato nocturno y foto nocturna). 

Con el joystick en posición central, cambiamos las áreas de enfoque, amplia, central o puntual en cualquier lugar del fotograma, al que nos podemos desplazar con el mismo joystick. La rapidez de enfoque no se ve afectada prácticamente por el modo seleccionado, quizás sea ligeramente más rápido el central, así que con la R1 podemos escoger en función de las necesidades de la toma. En el tipo de enfoque podemos elegir entre sencillo, monitor o continuo. El monitor dio buenos resultados, mejores que el sencillo en iluminaciones bajas. En exteriores con buena luz prácticamente no hay diferencia. Hablaremos más al detalle del comportamiento del autofocus en el apartado técnica. Por lo que respecta al enfoque manual, se puede seleccionar por menú que se active una ampliación de imagen. Con ella cuando giramos el anillo del enfoque manual se amplia la zona central de la imagen facilitando mucho la tarea porque el desenfoque se ve perfectamente. También podemos recurrir al autofocus sin cambiar de modo de enfoque, simplemente pulsando el botón central, un mecanismo muy bien pensado. El iluminador auxiliar para facilitar el enfoque en la oscuridad ha dejado de ser la cuadrícula láser característica de las mejores Sony para pasar a ser una simple luz naranja, una verdadera lástima porque la cuadrícula era sumamente efectiva.  Por lo que respecta a las mediciones de exposición, las habituales de programada, con preponderancia al centro y puntual. En muy pocas ocasiones tuvimos que recurrir a la medición puntual, casi siempre funcionó bien con la programada. La selección de ISO va de 160 a 3200.

En el menú propiamente dicho se listan las diferentes opciones de configuración de la cámara, divididas en cinco pantallas, dos de toma de imágenes, dos de configuración y una de tarjeta. Como en todas las Sony es claro y fácil de navegar, pero con las opciones justas y con una gradación de cambios no muy amplia. Un menú ligeramente ampliado respecto a sus hermanas compactas pero que resulta algo corto frente a los que ofrecen por ejemplo las réflex básicas de más éxito.

Pantallas de revisión de histograma, imagen en vivo y menús

La revisión de imágenes nos da la información básica de cada imagen, el histograma de los canales de color y el de luminosidad, la ampliación es algo limitada, solo 5X, podría ser algo mejor. Curiosamente para ir al mosaico de imágenes tiene un botón específico. Y poco más realmente importante que comentar aparte de que el hecho de tener visor electrónico permite cambiar los modos y funciones sin despegar el ojo de la imagen. Por ejemplo cambiar el WB.

 

RETRATOS

Un resultado con altibajos...muy bien o solo correcto, dependiendo de las condiciones. Con buena iluminación, en exteriores o en interiores con flash, la verdad es que el resultado es muy bueno, estamos hablando de un buen sensor que a sensibilidades bajas da fotos prácticamente libres de ruido y con una resolución de detalle muy elevada, gracias a los 10mpx y a un objetivo de excelente calidad (todas las fotos están hechas con la nitidez en la cámara seleccionada como "normal").  Los tonos de piel son buenos, siempre dependiendo del balance de blancos escogido, claro. El flash da muy bien.

 

Hasta aquí todo ventajas. Los inconvenientes pueden ser que en iluminación muy contrastada, la exposición de la cámara tiende a buscar fotos bien expuestas en conjunto, aún permitiendo quemar algunas altas luces. Si estas están en el rostro del sujeto deberemos compensar con -1/3 por lo menos o tendremos zonas sin detalle por exceso de exposición. Tirando en raw y postprocesando se consiguen buenos resultados incluso con las luces quemadas.

Su peculiar ubicación de pantalla nos permite disparar de forma totalmente anónima, sin despertar recelos.

El límite real de la R1 aparece cuando estamos en interiores con iluminación media o doméstica y no queremos utilizar el flash. O subimos el ISO o bajamos velocidad y en los dos métodos aparecen los problemas. En la siguiente foto, aún utilizando un ISO 1600 nos vamos a 1/10 de velocidad ya que el diafragma máximo para la focal era de f/3.2. Aquí una réflex con un sencillo 50 f/1.8 podría ser una alternativa ganadora. Disponer de estabilizador sería una solución para la foto estática, pero para el retrato o la acción no es lo ideal, los motivos seguirán apareciendo movidos.

Una prestación curiosa pero muy útil es que la pantalla se puede girar hacia delante y con la visión en tiempo real permite auto-retratos individuales o de grupo, como en este caso, espontáneos y divertidos. Y encima bien encuadrados.

En resumen, muy buena respuesta en condiciones normales pero con limitaciones.

 

NATURALEZA Y PAISAJE

Para la foto de naturaleza se necesita un sensor con buena resolución y nitidez, un procesado que de buen color y un objetivo nítido de esquina a esquina además de controlar las aberraciones cromáticas. La R1 es casi una máquina perfecta para este cometido. Con un rango que va desde el 24mm hasta el 120mm es capaz de recoger las composiciones de paisaje más habituales, y solo deja fuera las perspectivas comprimidas de los grandes teleobjetivos y la caza fotográfica de animales o detalles lejanos. La R1 dispone de una lente conversora a teleobjetivo, pero el accesorio es tan disparatadamente voluminoso que lo hace inviable. Por contra los amantes del angular disponen de un conversor 0,7x que transforma el 24mm en nada menos que un 17mm un lujo para determinados paisajes.

El sensor, como ya hemos hecho notar, es de gran calidad a ISO bajas y el procesado también ayuda con unos resultados muy atractivos por nitidez y saturación de color. A comentar de la nitidez que se consigue también en parte por un procesado que, comparado con las cámaras réflex, puede parecer intenso. Así si subimos al máximo la nitidez en la cámara, pronto veremos halos al entorno de las líneas de contraste entre zonas brillantes y oscuras, pero en su posición normal es más que suficiente. A la derecha un detalle al 100%. Y otro detalle, al ser un sensor grande se desenfocan los fondos de manera imposible para cualquier otra compacta.

Un día de niebla persistente nos permitió alguna imagen interesante. De nuevo algo generosa con la exposición, en un motivo en que resulta muy difícil no quemar los blancos totalmente. Tirar en raw y corregir las luces por postprocesado hubiera sido la mejor opción. La nitidez realmente buena. A destacar especialmente en este ámbito la calidad excelente del objetivo de esquina a esquina. Se pueden hacer paisajes pensando en grandes ampliaciones con confianza total en la homogeneidad de la imagen y libres de aberraciones cromáticas de forma prácticamente total. En la primera imagen recorte al 100% del centro y en la siguiente de la esquina superior izquierda.

 

ARQUITECTURA

En arquitectura necesitamos un sensor con gran nitidez, buen procesado de color, ruido muy bajo para las superficies uniformes y poca distorsión en el objetivo. En la siguiente foto una demostración de la calidad del objetivo. Tomada a f/6.3, podéis ver un recorte al 100% del centro y uno de la esquina superior derecha. En la esquina nitidez perfecta y prácticamente ninguna aberración cromática, solo un ligerísimo velo en rojo y verde alrededor de las líneas verticales. Un resultado excelente. 

 

Tener un 24mm es un punto especialmente positivo en arquitectura: los interiores van a resultar hasta fáciles y las perspectivas muy espectaculares. La distorsión además es mínima.

En lo que respecta al ruido, mientras nos mantengamos en ISO 160 no vamos a encontrar problemas, a 200 y 400 ISO la calidad es buena pero a partir de 800 ISO el ruido en superficies uniformes ya se empieza a hacer evidente. Se pueden conseguir buenos resultados en zonas claras, pero en las sombras se muestran ya puntos de colores, especialmente rojo y verde repartidos aleatoriamente. En la siguiente foto, a 800 ISO, buen resultado en las zonas claras, pero las sombras ya son problemáticas, o los tonos medios, fijaros en el banco de madera del primer recorte.

El balance de blancos es muy bueno en luz de día (foto izquierda), algo frío para mi gusto en nublado (derecha) y, como siempre, demasiado cálido en automático bajo luz incandescente. Lo mejor en estos dos casos es hacer una medición manual, aprovechando que su realización es rápida y sencilla.

 

 

ESTUDIO Y MACRO

¿Puede la R1 convertirse en una cámara de estudio? La verdad es que es una opción extraña, porque no está pensada para este cometido, sinó con el aficionado avanzado en mente y con la foto de viajes y familia como objetivo. Pero si analizamos fríamente esta cámara reúne la mayoría de condiciones necesarias para ejercer como cámara de estudio a un precio excelente: el cuerpo es robusto, la óptica versátil y de gran calidad. No es necesario utilizar las sensibilidades más altas, tiene un enfoque manual controlable por pantalla... Solo le faltaría un control remoto real de la cámara desde el ordenador, con descarga automática al disco duro y visualización y edición integrada. En este sentido las Canon 30D o 5D y la Nikon D200 serían las opciones más razonables en estos tiempos, pero a cualquiera de ellas hay que ponerles ópticas de "pata negra" para que rindan con lo que el resultado económico final se va a números ya muy serios. Y si buscamos opciones "mileuristas" podemos pensar en una Canon 350D con un par de objetivos fijos de calidad o una Nikon D70 con el 18-70 o un 50mm. 

En este ejemplo podéis ver hasta donde llega una R1 comparada con cámaras réflex básicas como la Konica-Minolta 5D o la Nikon D70, todas ellas con su objetivo del kit. Cada una de ellas trabajada con diferentes programas para sacar el máximo de cada una. En el caso de la Nikon D70 sin máscara de enfoque adicional (no la necesita), pero corrigiendo niveles y curvas, la Konica Minolta 5D y la Sony R1 partiendo del jpg y dándole una máscara de enfoque en Photoshop de 250. Como podéis comprobar 10mpx son bastantes más que 6... y se puede ir muy lejos con ellos. 

Konica Minolta 5D  Nikon D70 Sony R1

Para la fotografía de macro a nivel aficionado la R1 se defiende solo relativamente. Su distancia mínima de enfoque de 35 cmts. hace que no destaque especialmente y quien quiera más deberá acudir al accesorio de lente macro que Sony ofrece y que nosotros no hemos podido probar. 

Un par de ejemplos de motivos relativamente pequeños tomados con la R1. 

El control de profundidad de campo es apreciable al tratarse de un sensor de medida APS. Las siguientes fotos tomadas a f/4.8 y f/10

 

REPORTAJE Y ACCIÓN

De alguna manera la R1 está pensada para el foto-reportaje. Cualquier buen fotógrafo de viajes seria capaz de ilustrar un artículo para la revista "Viajar" (o hasta para el "National Geographic" si el fotógrafo es realmente MUY bueno) sobre Barcelona, Florencia, Bankok o una tribu perdida en el Amazonas. Pero no será capaz de sacar una buena foto de una jugada de un partido de fútbol. Reportaje si. Acción no. Foto de viaje, de personas, de ambientes si. De motos, coches, atletismo, baloncesto no.

Unos ejemplos de posibles aplicaciones en foto de reportaje.

Digamos: Puerto de Barcelona:

O...Saliendo de tapas:

Que modernos somos delante del Macba:

O...Estación abandonada:

Como podéis comprobar la máquina da, si el fotógrafo acompaña un mínimo (todas las fotos torcidas son culpa mia, no de la R1). Además es totalmente silenciosa y colgada del cuello pasa totalmente desapercibida, ideal para tomar imágenes sin llamar la atención y sin molestar a nadie.

En cambio en foto de acción la R1 muestra su única limitación seria, el autofocus es rápido para ser una compacta, pero lento comparado con una réflex. Su distancia focal máxima de 120mm en la óptica también la deja muy corta, y su ráfaga escasamente merece ese nombre, solo puede disparar TRES imágenes seguidas. Hice algunas pero no merece la pena ni colgarlas, la verdad. ¿Se puede hacer foto de acción con estos mimbres? Hombre, si estamos en una curva de un rally, de esas en que el coche pega un salto de la leche, pues nos situamos en una que haga sol, todo lo cerca posible del lugar de paso, ponemos el objetivo a 120mm, ISO 400 y velocidad lo más alta posible, encuadramos previamente con la cámara colgando del cuello y apoyada en el pecho, enfoque manual apuntando justo al lugar del salto, y cuando aparece el coche disparamos, mirando al coche, no a la pantalla que nos serviría de poco. ¿Puede ser una buena foto? Al tercer o cuarto intento quizás si. Pero claro con un 70-200 f/2.8, ISO 1600 limpios y cinco imágenes por segundo las cosas son algo más fáciles. Zapatero a tus zapatos.

NOCTURNAS

Como hemos dicho, colgada del cuello y apoyada en el pecho es sorprendentemente estable. Exposiciones de ¡hasta un segundo completo! llegué a hacer con este método.

Exposición de un segundo...

Lo normal sin embargo es que las exposiciones se limiten a mano alzada a 1/10 o 1/8 o 1/4 con resultados aceptables dependiendo del pulso de cada uno. Si utilizamos el trípode, evidentemente podemos hacer lo que queramos.

El límite en foto nocturna nos lo dará el ruido producido por la ISO que utilicemos. Si trabajamos con trípode, una ISO baja nos dará resultados excelentes con quizás algún píxel coloreado que desaparece si utilizamos la reducción de ruido de exposiciones largas. Como hemos comentado, en motivos detallados o fondos muy oscuros el ruido es totalmente inapreciable hasta 800 ISO.

Sagrada Família by night con trípode y exposiciones largas

Excelente a 160 ISO

Excelente a 200 ISO

Excelente a 400 ISO

Muy bien a 800 ISO

Problemas a 1600 ISO...

Muchos problemas a 3200 ISO...

 

Sin embargo en tonos medios uniformes, como algunos cielos, el resultado a 400 ISO ya es comprometido. Para mi el 1600 ISO y el 3200 ISO son simplemente inutilizables.

Problemas a 400 ISO...

Problemas a 1600 ISO...

Problemas a 3200 ISO...

 

TÉCNICA

¿Tirar en jpg o en raw? Los dos formatos tienen ventajas e inconvenientes. El jpg se puede leer sin problemas en cualquier entorno y ocupa menos, por el contrario es un formato que comprime la información con un porcentaje de pérdida. El raw nos permite modificar aspectos del proceso de la imagen (nitidez o sharpening, balance de blancos, etc.) manteniendo toda la calidad del original, pero no es posible leerlo sino es con programas específicos, que luego permiten su paso a tif y jpg. En realidad el raw es la información que capta el sensor sin ninguna manipulación, son los datos en bruto que podemos luego "revelar" en casa en nuestro ordenador.

En la R1 nos encontramos con un dilema: si buscamos la máxima calidad de imagen, en principio cualquier manual nos dirá que tirar en raw es la mejor opción, pero en la cámara que nos ocupa, como ya pasaba en la 828, supone un peaje importante en velocidad. Podemos disparar dos raws casi seguidos, pero entonces nos quedamos con la cámara bloqueada casi diez segundos. Nada importante en paisaje, pero fatal para un reportaje. Así pues el raw se convierte en una opción que, en función de lo que estemos fotografiando, puede ser posible o inadecuada. Otro inconveniente es que los ficheros raw de la Sony son simplemente enormes, alrededor de 20MB. Hay quien los pasa la Adobe DNG, el intento de estándar raw, que mantiene sus cualidades de manipulación y los deja en aproximadamente 10-12MB.

El siguiente condicionante es el software Sony. Incluye como es habitual programas con herramientas para el usuario aficionado (descarga, copia, navegación entre las imágenes, etc.) que son correctas y funcionales y además un conversor raw, el Image Data Converter. En este programa cada cambio que aplicamos a la imagen tarda entre 6 y 8 segundos en verse en pantalla. Yo me pongo de los nervios y a la que he tocado tres veces el balance de blancos y he tenido que esperar medio minuto ya he cerrado el programa. La calidad que da es muy similar al del jpg directo de la cámara.

¿Alternativas? el programa independiente de Pixmantec Raw Shooter Esssentials [>>Ir>>] es gratuito, en su versión 2006 ya acepta los ficheros de la R1 y es una verdadera delicia de funcionamiento. En algunas cámaras el resultado no me gustó (como en la Olympus E-300) y en la R1 da un resultado ambivalente. El RSE se caracteriza por obtener mucha nitidez en el detalle de alto contraste, pero en ocasiones en el detalle de bajo contraste deja un aspecto demasiado plástico o acuarelado. Otra posibilidad es el conocido y acreditado Adobe Camera Raw que forma parte de Photoshop. En su úlltima versión acepta los ficheros de la R1 y sigue con sus ventajas e inconvenientes habituales: gran nitidez, opciones de corrección extensísimas, gran calidad de salida pero perfiles de color algo peculiares y ruido de luminancia bastante elevado.

Y todo esto para enfrentarnos al jpg... ¿Pero realmente sacamos más de un raw que de un jpg en la R1? Pues... en capacidad de manipulación evidentemente. En detalle quizás menos de lo que parece... Vamos a por lo primero.

Las posibilidades de manipulación del raw en balance de blancos, exposición, tonalidad, etc. son indiscutibles, trabajamos con toda la información mientras que en el jpg el volumen de datos es mucho menor. Un ejemplo: de un original subexpuesto y no demasiado atractivo, hemos hecho una conversión del raw con RSE subiendo exposición, contraste de luces y sombras y saturación en una corrección bastante extrema. Luego hemos intentado un resultado similar jugando con las curvas y la saturación en Photoshop sobre el jpg. El resultado es una conversión totalmente limpia en RSE mientras que las dificultades del jpg son evidentes (imagino que por la saturación de canales) creando artefactos verdosos.

Jpg directo de la R1 y recortes al 100%

 

Corrección con Raw Shooter Essentials 2006

 

 Corrección del jpg con Photoshop: artefactos por canales saturados

 

Si la pregunta es manipulación y corrección, la respuesta es raw...

El otro aspecto de calidad de imagen que se beneficia normalmente del tratamiento en raw es la nitidez. Vamos a verlo. En este otro fichero con detalles de alto contraste y de bajo contraste compararemos el jpg directo de la cámara, uno tratado con una máscara de enfoque tradicional en Photoshop (300, 03, 0) y las salidas por defecto y mejoradas de RSE y ACR.

Jpg directo de la cámara

 

El resultado es algo sorprendente: El jpg de la cámara es, como pasa habitualmente, definitivamente blando con el selector de nitidez de la cámara situado en "normal", pero con la máscara de enfoque se defiende perfectamente, nítido en los detalles de alto contraste (escudo) pero con halos muy visibles contra el cielo (brazos de la escultura femenina). También gana mucho en la definición de detalles en las zonas de sombra y tonos medios (molduras claras en sombra al lado del escudo). Mantiene información en luces altas y en detalles de bajo contraste (ropaje de la escultura femenina y pedestal bajo ella).

Detalle jpg directo de la cámara

Tratado con máscara de enfoque en Photoshop 

 

En ACR por defecto resultados algo decepcionantes, blando y con ruido en el cielo.

Jpg con máscara de enfoque

Conversión por defecto en ACR

En ACR subiendo un poco el contraste y la nitidez hasta 50 (25 por defecto) se gana bastante en el escudo, pero en la escultura vemos como el detalle en zonas de bajo contraste no es demasiado bueno y hemos introducido mucho ruido de luminancia en el cielo. En un segundo intento más radical subimos más la nitidez (hasta 85) tocamos algo de exposición, luces y sombras y reducimos el ruido de luminancia (10). Mejora pero no es claramente mejor que el jpg, ni mucho menos...

Jpg con máscara de enfoque Conversión mejorada en ACR

Jpg con máscara de enfoque

Conversión mejorada en ACR, 2º intento

 

El resultado por defecto de RSE es nítido en los motivos de alto contraste aunque algo plano. Por contra en bajo contraste pérdida muy grande de información. El color me parece excelente.

Jpg con máscara de enfoque

Conversión por defecto en RSE

Con jugando un poco con la exposición, con la nitidez y extracción de detalle se gana algo pero se sigue perdiendo detalle en las zonas de bajo contraste.

Jpg con máscara de enfoque

Conversión mejorada en RSE

Para gustos colores y cada cual decidirá que formato utilizar en la R1, pero en fotos que no necesiten correcciones importantes desde luego el jpg con una ligera máscara de enfoque es una opción a valorar, más si tenemos en cuenta que estamos hablando de 10mpx y que para una salida de 240ppp (lo más habitual en impresoras de alta calidad) estamos hablando de un tamaño sin remuestrear la imagen de 41x27cmts. un A3 entero, y con remuestreo llegaremos con facilidad a imprimir A2 de calidad. El raw no demuestra ser mucho mejor que el jpg siempre. En imágenes con mucho detalle (paisajes por ejemplo) el raw será cláramente más nítido, pero en motivos de bajo contraste... ya lo habéis visto.

¿Algo más a comentar dejando el software el formato de imagen aparcados? Pues si, un par de cosas importantes.

El autofocus por ejemplo. Ya lo hemos comentado más arriba, pero recalcar que para intentar que sea lo más rápido posible hay que jugar un poco con sus modos. En el sencillo el autofocus realiza siempre el recorrido total, enfocando desde el tope cercano al lejano. Con buena iluminación este proceso es tan rápido que ni se nota pero a medida que disponemos de menos luz el enfoque se hace más complicado y el tránsito más lento. El modo monitor en muchas ocasiones evita este proceso con la ganancia de rapidez que comporta. Gasta más batería pero es recomendable.

Otro punto a comentar es el AGCS un supuesto modo de contraste mejorado que ayudaría a subir los tonos medios y oscuros en escenas de alto contraste, abrir las sombras, vamos. La idea es muy buena y la intención también pero el resultado es un cambio tan minúsculo que, la verdad, acabas por no verlo. O sea que a la próxima versión si le dan un poco más de potencia en la aplicación pues será una herramienta muy útil. Ahora no.

Tres aspectos más de la calidad de imagen, en este caso relacionados con el objetivo. El primero es que esta vez la T* roja que se anuncia en el objetivo como indicación del exclusivo recubrimiento anti-reflejos del objetivo Carl Zeiss es de verdad. La calidad de las imágenes tomadas con luz incidiendo en el objetivo o incluso con el sol dentro del encuadre es suprema. Perfecta. Prácticamente nunca nos dió ni un maldito reflejo y mantuvo siempre un contraste fabuloso. Sin duda entre los tres mejores objetivos que he probado a este respecto. Ah, y todo esto sin parasol. 

 

Segundo: cero aberraciones cromáticas. Después de la 828 en Sony y Zeiss se han asegurado y en ninguna foto de las casi 1000 que hice con los dos ejemplares, encontré aberraciones o halos púrpura que tuvieran que ser tratados, como máximo en bordes una ligera línea, siempre mínima. Un resultado excelente por no decir directamente increíble.

 

El tercer aspecto es que la suavidad de las áreas de desenfoque que produce la R1, el famoso bokeh, en algún caso es algo diferente del de los objetivos réflex tradicionales. Totalmente normal si pensamos que se trata de una lente que está a 2mm del sensor, un diseño totalmente diferente. No puedo dar datos exactos porque no lo he analizado extensivamente, pero mis impresiones son que en gran angular y teleobjetivo da un desenfocado muy suave y agradable, ideal para retratos. En cambio a focales intermedias, en las transiciones y en fondos complejos con puntos de luz me he encontrado en ocasiones con una imagen peculiar, que a mi no me acaba de convencer. Por no decir que no me gusta. Pero para gustos manías, en las primeras fotos que han salido publicadas de los nuevos Zeiss manuales con montura Nikon a mi el desenfocado me parece horripilante pero el 95% de los que participantes del foro de DPReview lo encuentran fabuloso. O sea que igual me equivoco yo...

Buen bokeh...

 

Mal bokeh...

 

CONCLUSIÓN

Sony ha hecho una cámara peculiar, una compacta con alma de réflex. Yo, como usuario réflex de muchos años, es la única compacta de gama alta que me compraría. Es, para mi, la mejor con diferencia la única que me haría dudar. Ahora Sony va a entrar en el mundo de los objetivos intercambiables con la compra de Konica-Minolta y seguro que pondrá muchos esfuerzos comerciales y de desarrollo en este campo. Pero para los que piensan en una solución completa, un todo-en-uno, la R1 es una gran propuesta. El mundo al revés. Las cámaras que parecen más especializadas, las réflex, son las que en realidad sirven para todo. Y las que parece que han de servir para todo, las compactas, son en realidad las especializadas...

¿Sobresaliente? Desde luego para un tipo concreto de usuarios (el viajero tranquilo) esta cámara lo merece... 10mpx, cuerpo robusto, buen detalle, buen color, excelente objetivo de 24mm a 120mm, nada de polvo en el sensor y menos de 1000 euros por el paquete completo. Te la puedes llevar a un viaje de un mes de trekking por el Pirineo o de viaje por las selvas de Costa Rica, o una semana en Londes, París o Nueva York. Las fotos de paisajes, de ambientes, de gente serán perfectas. Pero si pensamos en un aficionado a los deportes, o a los conciertos de pop y rock o a las fotos de animalitos lejanos o de niños en casa a la luz de las velas... mejor pensar en un equipo réflex con los objetivos adecuados. Tiene limitaciones, es cierto, algunas inherentes al tipo de cámara que es, como el enfoque poco rápido, o el límite del teleobjetivo, y otras que Sony podría haber hecho mejor como el ruido a partir de 800 ISO o las dificultades del raw, pero por otra parte lo que hace bien lo hace muy bien.

En definitiva, después de leer estas líneas ya tendrías que saber si esta cámara es lo que esperabas o por contra no te conviene. Si tu perfil y el de la R1 son compatibles, sin duda te va a dar muchas satisfacciones.

Albert_ Sierra

 

 

 

 

Como siempre podéis consultar las fotos a tamaño completo con los datos exif en la sección galerías [>>Ir>>]

 

OTRAS OPINIONES

Las dos pruebas más completas están en inglés y son las de las dos mejores páginas del momento: DPReview y Imaging Resource. La tercera, en español, la de nuestros compañeros de Quesabesde, concretamente de mi vecino Iker Moran.

DIGITAL PHOTOGRAPHY REVIEW [>>Ir>>]

IMAGING RESOURCE [>>Ir>>]

QUESABESDE [>>Ir>>]