BIOGRAFÍA
James Horner nació el 14 de agosto de 1953 en Londres, cursando estudios en el Royal College of Music, donde le impartió clases el compositor Hungaro Gyorgy Ligeti, conocido por la musica aparecida en 2001, también impartió clases en el Holland Park School de Londres. Hacia 1970 se desplazo a Los Angeles donde consiguió una beca impartiendo clases en la USC y realizó un master en UCLA donde perfeccionó su composición y teoría de la música.
SU TRABAJO
Aceptó dedicarse a la composición cinematográfica hacia 1978 y sus primeros trabajos fueron realizados para la American Film Institute, en trabajos de bajo presupuesto y algunas apariciones para programas televisivos. De entre lo más conocido fue su aportación a Battle beyond the stars de Roger Corman. En 1979 realiza lo que podría considerarse el primer trabajo serio The lady in red de Lewis Teague.
En 1981 Horner comienza a mostrar sus qualidades como compositor, y con una sonoridad particular en dos peliculas de relativo nombre como The Hand de Oliver Stone y Deadly Blessing de Wes Craven, donde ya aparecen esas figuras rítmicas y masas orquestales que le serán muy identificativas en un futuro.
En 1982 se da a conocer al gran público con una pelicula perteneciente a la saga de Star Trek en la que no se hechaba de menos el gran trabajo de Jerry Goldsmith en su predecesora, se trataba de Star Trek II The wrath of Kahn de Nicholas Meyer donde Horner empieza a trabajar con instrumentos no usuales hasta la fecha junto a gran orquesta, con lo que aparte de lograr una grandiosa sonoridad consigue un estilo propio muy identificativo, a su vez introdujo el tema de Alexander Courage original de la serie de televisión. También el mismo año realizó 48 Hours de Walter Hill al que imprimió un sonido Jazzístico muy interesante.
1983 Fue el año de las grandes Bandas Sonoras, entre ellas Krull de Peter Yates donde el sinfonismo peculiar de Horner es muy palpable, considerada una pieza básica en la discografía de James Horner, fue muy díficil de encontrar alguna grabación hasta hace unos años. También ese mismo año realizó Brainstorm de Douglas Trumbull donde ya al frente de la London Symphony Orchestra junto a los coros The Ambrosian Singers y al coro de niños The Choir of New College, Oxford y la utilización de sonidos sintetizados, logra una composicion fascinante llena de matices y realmente indispensable en la discografia de este autor.
Hasta 1985 realiza bastantes trabajos ya consolidado en el mundo de la banda sonora como : Gorky Park de Michael Apted donde mezcla el tema principal de film con la overtura 1812 de Tchaikovski ; Star Trek III y Commando. Pero el gran trabajo de esta época fue Cocoon, ese maravilloso film de Ron Howard donde con un estilo sinfónico al de John Williams pero con una sonoridad claramente propia realiza un score melódico sobresaliente y largamente imitado.
En 1986 realiza dos bandas sonoras que le reportarían sendas nominaciones de la academia, así como premios de los críticos se trata de An american tail de Don Bluth y Aliens de James Horner donde desmarcándose de toda sonoridad anterior realiza un score que sin basarse en el prefacio de Goldsmith resulta compacto en la pélicula y que nos conduce a traves de ella con un ritmo obsesivo, marchas de estilo militar, adagios y piezas claustrofóbicas. En cuanto a An american tail será este un punto de referencia a las siguientes aportaciones musicales a peliculas de dibujos animados y una solida base a Horner en sus proximos scores melodiosos, también resalta el hecho de haber compuesto el tema Somewhere out there que cantado por Linda Ronstadt y James Ingram estuvo entrelos más vendidos del año y nominado a la mejor cancion en los premios de la academia.
Ese mismo año realizaría dos bandas sonoras que resultan especialmente
destacadas por su singularidad, When the River Runs Black, de Christopher Cain
donde predominaba el sonido electronico, y The Name of the Rose, de Jaen-Jaques
Annaud donde combinada piezas de estilo gregoriano con sonidos de campanas y
voces realmente destacables. 1988 podría considerarse el año de la consagración
o el año en el que llego al gran público que empezo a compararlo con el maestro
John Williams, todo gracias a Willow de Ron Howard, donde un score grandioso y
aprovechando todas las posibilidades que ofrecia la película sobresalía de
esta. Esta banda sonora marcaría el comienzo de la colaboración de James Horner
con Ian Underwood y Kazu Matsui este último tocando el instrumento japones
shakauachi que tanto utilizar en las últimas composiciones (De una manera
especial en Legends of the Fall). Este mismo año repite el exito de An American
Tail el otra producción de Don Bluth The Land Before Time, donde utiliza a la
vez que en Willow a la London Simphony Orchestra y el The King's college Choir,
donde logra un score similar a An American Tail con tanta o superior calidad,
para esta película realiza una canción que cantada por Diana Ross consigue un
gran exito comercial. Tambien compone ese mismo año la continuación de Cocoon,
Cocoon, The Return donde no hace más que repetir las pautas de la anterior. En
Dad de Gary Goldberg, Horner colabora de nuevo con Ian Underwood logrando una
banda sonora jazzísctica muy rítmica, donde no faltan los arreglos orquestales.
Pero 1989 no se le recordará sino por Field of dreams de Phil Alder Robinson y
Glory de Ed Zwick. En la primera consigue una nueva nominación de la academia,
y en la segunda compone un tema principal repetivo en el resto del score con
coros de The Boys Choir of Harlem, increible y que ha sido utilizado en
multitud de eventos y trailers, la banda sonora hizo probablemente más a la
película que ella misma y que la dotaba de una fuerza y emotividad cautivadoras
y que supondra un colaboración con Ed Zwick que hasta ahora solo nos ha dado
Legends of the fall y que pronto nos dará otra. Al principio de esta década
realiza obras menores hasta la continuación de An American Tail, Fievel Goes
West donde mezcla una banda sonora de estilo Western con fragmentos de la
anterior película y canciones sugerentes, realmente muy buena. Tambien realiza
a continuación Once Around, donde realiza un score Jazzístico estilo Glenn
Miller muy evocadora. Rocketeer, recuerda en cierto modo a Willow por poseer un
tema principal muy potente y una sonoridad parecida a John Williams con mucho
ritmo y de gran composición sinfónica.
En 1992 relaliza tres bandas sonoras de gran exito: Patriots Games donde
combina la música celta e irlandesa con un score tipo thriller muy logrado en
cuanto a la tensión que necesitaba el film; Sneakers supone otro de esos scores
"raros" donde imprime una sonoridad especial de clarinete (interpretado por
Winston Marshalis), con sección de cuerda que tambien resulta de una tensión
electrizante combianda con secciones de orquesta en escenas de acción, en fin
un score a guardar. Thunderheart resulto ser una película olvidada, con un
score que sobresalía de el conjunto, siguiendo la trama del film, se componia
de sonidos indios, también esta vez combinada con orquesta. Como se puede ver
Horner combina diferentes tipos de músicas con su particulas sonido coral y
sondos de viento, de una forma particular fáilmente identificable.
1993 fue el año de las películas intimistas y que no requerian un gran
despliege sinfónico, pero donde se manejo con absoluta perfección, de los más
destacable (si todo su trabajo no es destacable), podriamos destacar Bopha,
donde utiliza coros al estilo africano, acorde con la película, y Searching for
Bobby Fischer, donde una banda sonora que apenas sobresale de la película
resulta embriagadora y muy sugerente por su simplicidad y gran melodia, muy al
estilo de Sneakers.
A partir de aqui comienza su epoca actual donde combina de una forma
maravillosa su anteriores propiedades sonoras, como los coros, la musica de
viento y esas melodías largas y identificables, cuyo máximo podría ser Legends
of the fall. Esta nueva colaboración entre Ed Zwick y James Horner parece ser
la repetición de un leiv-motiv durante la película, pero oida aparte de ella
resulta de una delicadeza inusitada, colabora de nuevo con Kazu Matsui y su
Shakauachi resulta en la opinión del autor una de las bandas sonoras a
descubrir por todo amante de la música en general y una referencia
imprescindible en los amantes de las BSO. El año pasado fue sin duda el año de
James Horner, por un lado fue el autor del año en calidad y cantidad, y por
otro lado fue el más derrotado en la ceremonia de los oscar donde debía haber
recogido una más que merecida estatuilla. Destacaremos las dos grandes bandas
sonoras del año: Braveheart de Mel Gibson y Apollo XIII de Ron Howard. La
primera supone una extensión de Legends of the Fall pero con una orquestación
más completa combinado música intimista con temas expendorosos y temas de
notación céltica, pero muy identificativa a la música del autor sin duda alguna
una auténtica maravilla que además a sido un exito de ventas. Apollo XII supuso
una sorpresa, todo el mundo esperaba una bandas sonora grandilocuente,
explosiva al estilo Williams, pero Horner se salio de la tangente y realizó un
score intimista, épico, con garra que resalza los valores que la película
quería mostrar, lástima que la edición que se publico dejó un poco a oscuras el
score con tal de fomentar las conciones contenidas, pero resulta un mal menor
en comparación con otros scores.
James Horner podría considerarse el gran beneficiado de la temporal retirada de
John Williams y el bajón de otros compositores, esto unido a los grandes exitos
conseguidos el último año y su juventud, podría convertirlo en un
compositor de gran futuro y brillante presente.