BIOGRAFÍA

Nacido en Alemanía, Hans Florian Zimmer podría considerarse uno de los pioneros en la utilización de el uso de computadoras, tecnología de sintetizadores digitales y teclados (los famosos synclaviers, fairlights, etc.) junto a tradicionales orquestas, en músicas de cine y televisión.

Tras deplazarse a Londres, Hans Zimmer trabajo realizando jingles para la compañía de publicidad "Air Edel Associates", donde conoció a Trevor Horn, con el cuál y junto a Geoffrey Downes (otro genio de los teclados) crearon "The Buggles", produciendo la canción de éxito de principios de los 80 "Video Killed the Radio Star", a partir de la cuál realizaron el disco "The Age of Plastic".

En 1980 fue el primero en introducir los ordenadores en un concierto en directo mientras trabajaba con el grupo "Ultravox". Tras ello estuvo en el grupo "Krisma" de gran éxito en Italia antes de volver con "Ultravox" para realizar su siguiente trabajo con Warren Cann. Esta colaboración terminó con una serie de conciertos especiales en el planetario de Londres.

Tras esto se asoció con el cineasta inglés Stanley Myers, creando el estudio de grabación más avanzado tecnológicamente para la época, el "Lillie Yard Studio" en Londres.


SU TRABAJO

Tras la creación del estudio, trabajo conjuntamente con Stanley Myers en la banda sonoras de Moonlighting de Jerzy Skolimovsky, una película de relativo éxito. Tras ello se embarcaron en proyectos de bajo nivel como Success is the Best Revenge y The lightship, ambos para Jerzy Skolimovsky también ,Insignificance y The Castaway. En estos primeros trabajos se combinaban la orquesta con los sonidos de síntesis de una forma jamas utilizada hasta entonces para el cine, lo cual le valió para despertar el interés de directores que buscaban sonidos nuevos.

Su primera intervención en una película de éxito se daría en My beautifull Launderette, junto a su inseparable Stanley Myers. En 1986 realizó su primer trabajo en solitario en Vardo, aunque siguió colaborando con Myers hasta 1988 en trabajos como Nature and the Beast, Wonderland y Paperhouse, siendo está última probablemente la más conocida con un sonido que marcado ritmo que será común en el resto de su obra.

Mientras, realizó uno de sus trabajos más importantes junto a Ruychi Sakamoto y David Byrne en The Last Empereor, que ganó el óscar a la mejor banda sonora, el la cual Hans Zimmer intervino como productor, pero su influencia es realmente notable. Uno de los films más importantes en los que intervino por esta época se trataría de Burning Secret, que quizás le pudo abrir un poco la puerta hacia los grandes estudios de Hollywood ya que tras esta época, empezó a realizar scores para las grandes productoras.

1988 Fue el año en que gran parte de el mundo cinematográfico se fijo en un joven compositor que escribe un música muy rítmica, con temas muy identificativos y que se acopla muy bien en una película que tuvo un éxito increíble ese año. El compositor era un tal Hans Zimmer y la película Rain Man, cuya música ha sido utilizada en multitud de anuncios y trailers de otras películas y que además marca el estilo inconfundible de este compositor germano. Este trabajo le mereció una nominación a los oscar de ese año. Ese mismo año realiza un trabajo menor, A World Apart, que se desarrollaba en África, para la cual Zimmer creo una partitura de ritmos africanos que luego serán de gran importancia en trabajos posteriores, y que quizá sean la clave de su éxito actual.

Tras el éxito de Rain Man, Hans Zimmer se integra en Hollywood y realiza dos trabajos muy importantes: Black Rain de Ridley Scott donde combina su tradicionales sonidos de sintetizador con, sonidos orientales referentes a la película, logrando una atmósfera asombrosa que tanto gusto al director que le volvió a llamar dos años más tarde; y Driving Miss Daisy de Bruce Beresford, otra película de gran éxito, para la cual Zimmer se salió de su sonoridad habitual y demostró ser capaz de escribir diferentes estilos, en este caso un sonido Jazzístico muy pegadizo, fue uno de los pilares de el éxito de la película.

Tras ello, en 1990 realizó scores para películas de éxito, de las cuales como ocurrirá hasta hace poco, su trabajo se verá poco editado en los discos de las bandas sonoras, debido a la inserción en ellos de canciones de éxito, alguna de las cuales fueron compuestas por el propio Hans Zimmer. Un claro ejemplo es Days of Thunder, donde su música, espectacular, ritmica, muy identificable, que era lo mejor de la película no aparece en el disco, ni un solo tema, pese a ello aparecen dos canciones compuestas por él de gran éxito comercial. Green Card de George Miller fue un taquillazo este año, y la música de Hans Zimmer si fue algo más editada, y también pertenece a ese estilo musical inconfundible de ritmos pegadizos con melodías muy integradas, al igual que Birds on a Wire. También realizó algun trabajo de diferente sonoridad como Pacific Heights donde, coloca una atmósfera agobiante típica de las películas de suspense.

1991 Sería el año de su consagración principalmente gracias a dos scores como Backdraft de Ron Howard, donde se esperaba cualquier compositor más melodioso, con un sonido más clásico, pero Hans Zimmer sorprendió a todo el mundo, demostrando que podía realizar todo tipo de trabajos, combina suites, scherzhos, y ritmos salvajes, probablemente este sea el mejor trabajo de Hans Zimmer en mi opinión, y el más completo; pero como suele ocurrir la longitud del score en el disco es muy pequeña (30 minutos), esperemos una nueva edición pues. Pero peor suerte corrió su trabajo para la película del año, Thelma & Louise de Ridley Scott, para este trabajo realizó un sonido similar al de Paris Texas, con sonidos de banjos, armónicas y guitarra electrica, que subrayaba la acción de la película fascinantemente, en el disco de la Banda Sonora solo encontramos un corte, pero es realmente fantástico, si algún disco no ha hecho justicia a Hans Zimmer a sido este. Este mismo año realizo también K2 y Regarding Henry donde se imponía el sinfonismo un poco más clásico.

A partir de aquí Hans Zimmer trabaja mucho y bien, y en el siguiente año hay dos trabajos muy importantes en su carrera. El primero será The Power of One, donde realiza no un score, sino que compone canciones de carácter africano junto con su amigo Lebo M., muy espectaculares y de un ritmo prodigioso, que a la postre le valieron para que los ejecutivos de la Disney se fijarán en él para realizar The Lion King. También realizó Milleniun, un trabajo para una serie de documentales de televisión donde tuvo que realizar un tipo de música distinta para cada parte del mundo en el que se desarrollaba el programa, junto con un tema principal "made in Zimmer", muy rítmico y pegadizo. Estos dos discos son unas joyas a tener por todo aficionado a este compositor y de la música de cine en general.

En 1993 realiza trabajos de todo tipo demostrando una vez más su versatilidad. Cool Runnings, su primer trabajo para la Disney, donde realiza un score que combina sus tradicionales ritmos, con una pequeña orquestación y sonidos estilo calipso, otra vez muy poco encontramos en el disco, pero muy recomendable. House of Spirits, fue una película con mucha intención, que al final defraudó un poco, pero el que no defraudó fue Hans Zimmer, consiguiendo un score muy homogeneo y melódico con un tema principal maravilloso. Este buen año lo acabó con True Romance de Tony Scott, para el que realiza un score diferente y muy original, se basa en un tema interpretado en xilófono muy pegadizo, sobre el cual construye el resto de la música con fuerte infuencia de los sintetizadores, pero una vez más en el disco encontramos sólo tres temas, aunque el tema principal es toda una joyita.

1994 Será recordado por un sólo disco, The Lion King, donde el nombre de Hans Zimmer fue un tanto eclipsado por la fuerte publicidad que hizo Disney de la canciones de Elton John. Pese a esto se ve que las canciones adaptadas por Hans Zimmer, junto a sus colaboradores habituales como Lebo M, Mark Mancina y Jay Rifkin, superan totalmente a las interpretadas por el músico británico, creando un tema principal fantástico. La música basada un poco en The Power of One, resulta corta, unos 25 minutos. Pero Disney basado en el éxito obtenido por el disco normal, saca un nueva edición con solo la música de Hans Zimmer, se trata de Rithmn of the Pride Lands, que es la auténtica Banda Sonora de la película, con la que gana el oscar a la mejor banda sonora, cuando había realizado méritos bantante antes. También este año compuso Drop Zone y I'll do Anything, donde su música era más acompañativa de la película que otra cosa, pese a todo son interesantes.

El pasado año realizó unos trabajos muy interesantes y totalmente distintos, Crimson Tide, quizá fue lo más destacable, combina grandes coros, sintetizadores y ritmos muy machacones que resultan espectaculares en la proyección de una sala de cine bien equipada. Toda una pasada. Beyond Rangoon, es quizás un retorno a los orígenes, al sonido de Rain Man, de Black Rain, muy ritmico y evocativo. Nine Months, quiza resulte un trabajo atípico, se basa en una pequeñasorquesta con una sonoridad distinta a la suya habitual, muy ajustada a las pautas de la música de comedias. En Something to Talk About, colabora con Graham Presknett, conocido guitarrista country americano, para componer una banda sonora muy rítmica basada en la guitarra, quizá un tanto repetitiva pero de muy agradable audiencia.