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UN ALFABETO PALEOHISPÁNICO:
LA ESTELA DE ESPANCA
La estela de Espanca es una pequeña pieza de pizarra de unos 40 x 28 x 2 cm que se encontró cerca del pueblo de Espanca (Castro Verde, Portugal). Es importante indicar el hecho de que se encontró fuera de contexto arqueológico y que, por tanto, carece de datación arqueológica mínimamnete fiable. Dicha estela presenta, aunque fragmentadas, dos líneas paralelas con la misma secuencia de 27 signos, con la peculiaridad de que son secuencias en las que no se repite ningún signo. Los signos de la primera línea están mucho mejor escritos que los de la segunda, razón por la que se considera que se trata de un ejercicio de enseñanza de la escritura en la que el maestro escribe la primera línea y el discípulo la copia en la segunda.
Los primeros 13 signos corresponden a 13 signos del alefato fenicio y siguen el mismo orden relativo que en dicho alefato: a, b, g, d, y, k, l, m, n, s, r?, sh, t. En los restantes 14 signos se reconocen algunos signos fenicios (pero ya fuera del orden fenicio) y otros aparentemente inventados.Es casi seguro que se trata de una secuencia de los signos de un alfabeto paleohispánico, es decir, de todas sus letras siguiendo un orden canónico; de forma similar a como se conocen diversos alfabetos antiguos (especialmente conocidos son los etruscos). Este orden ha sido
heredado parcialmente del del alefato fenicio, pero todavía no se ha podido explicar bien en su totalidad.
La estela, según dibujo de Untermann, es como sigue:
Esta inscripción ha sido muy estudiada. Sobre ella han escrito Untermann, Lejeune, De Hoz, Correa, Rodríguez Ramos y Adiego entre otros. Las primeras interpretaciones partieron de una misma premisa: considerar que la escritura de la
estela de Espanca era una especie de "eslabón perdido" y que correspondería a la más primitiva escritura paleohispánica,
anterior a todas las demás. A partir de ahí se pasó a intentar identificar la relación entre sus signos y los sudlusitanos y a ver qué nueva información podía aportar al origen de las escrituras paleohispánicas. Algunos datos, tales como la ubicación del signo procedente de 'waw' tras el de 'taw' han sido presentados como una prueba de la influencia del alfabeto griego en éste origen, si bien yo me mantengo escéptico al respecto y considero que el origen es exclusivamente fenicio y que de hecho la propia inscripción presenta evidencia difícilmente compatible con una influencia del alfabeto griego. Para unos, la escritura de esta estela sería del tipo sudlusitano (puesto que se encontró en la zona propia de las inscripciones sudlusitanas), mientras que para De Hoz sería un ejemplo de una hipotética escritura tartesia, diferente de la sudlusitana y de la que derivaría la sudlusitana.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la premisa del "eslabón perdido" es muy dudosa. De un lado, es sumamente improbable que esta inscripción (que carece de datación arqueológica) sea anterior a todas las demás sudlusitanas de la misma zona; de otro, el alfabeto de Espanca muestra signos que no poseen ni la escritura fenicia ni la sudlusitana, pero sí la íbera meridional (más moderna). Es más, de hecho, el signo 'r', que se encuentra con idéntica forma y valor en fenicio, sudlusitano y en meridional, no se encuentra en el alfabeto de Espanca. Por consiguiente, la evidencia sugiere que es un signario innovador y tardío, por más que el orden que siguen los signos sí que pueda reflejar un orden originario; puesto que el orden de los alfabetos suele ser muy conservador.
Tabla de análisis del alfabeto de Espanca, según Rodríguez Ramos ("Introducció a l'estudi de les inscripcions ibèriques")
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