Imágenes de Impacto

 

 

La arena fue su cuna y su sudario

 

 

No se sabe nada más de él –quién lo parió y lo dejó abandonado, quién pudiera haber sido de haber prosperado en sus primeras boqueadas, qué cosas hubiera hecho de adulto, qué vida habría vivido, qué amores habría tenido, qué libros habría leído, o, quién sabe, qué delitos hubiera cometido–, salvo que apareció así, acostado, aún con el cordón umbilical unido a su cuerpo.
Este niño, amoratado ya por la muerte, fue encontrado en la madrugada del martes 23 de diciembre en la playa de Ipanema por surfistas que se dirigían a disfrutar de una de las primera jornadas del verano austral. No cabe mayor demostración de lo cerca que, en Río de Janeiro, quedan el infierno y el paraíso. [Diciembre 2003]


Imagen escaneada del original © Interviu