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  Cuatro muertos y robo de un bolígrafo
Ver más noticias del Sr. Salvadó Por el Sr. Salvadó, enviado en el Oriente Medio.
21-5-2004
 
Cuánta desolación me causa el compartir esta tarea de informar con mis compañeros Orteu y Perelló, respectivamente. ¿Desolación? Quise decir desazón. No, desconsuelo. No, orgullo.
 

Hoy la guerra de Mesopotamia ha entrado en un escollo. Los ineptos persas no consiguen abatir más que un supertanque Crazydog con sus centenares de plumeros de sacar el polvo. Aún así lo celebran multitudinariamente con te y galletas, a consecuencia de lo cual murieron cuatro marines norteamericanos.


Las reacciones no se han hecho esperar y mi compañero Orteu ha declarado en rueda de prensa que su estilo de redactar es peculiar, pero que siempre cuenta la verdad y que si ha hecho referencia en más de una ocasión a los muslos de su esposa es siempre porque la crónica así lo requería y sin lo cual no hubiera podido ser comprensible. Por su parte, el señor Perelló ha añadido audazmente que sí.


En general, la población sigue muriendo con normalidad y los bombardeos se suceden con diligencia. Los campesinos chiítas celebraron ayer la fiesta de su patrona Santa Rita con abundante ron y con unas velas francamente preciosas.


El otro aspecto importante de esta guerra, la dificultad para encontrar pienso para hámster, sigue desanimando a los periodistas de todo el mundo que se encuentran informando para las tres cadenas más vistas del planeta (CNN, Aljazira y Antena 3), pues han visto morir ya más de dos de sus mascotas, concretamente Abraham Lincoln, Günter y Marujita. A otro de ellos, Ronaldinho, ha habido que amputársele las dos patitas de atrás, con lo cual, si bien ha salvado la vida, ya no puede caminar.


El señor Perelló sigue sin encontrarse bien. Días atrás me robó un bolígrafo y cuando se lo reclamé se puso muy nervioso, entró en temblores y empezó a sacar espuma por la boca. El señor Orteu tuvo que meterle uno de sus dos pies en la boca para evitar que se tragara la lengua. Yo colaboré sacando fotografías, una de las cuales acompaña esta crónica.
Aprovecho para informar de que no nos ha llegado aún el envío de comida y vendas, y añado al pedido tabaco de pipa y un cortaúñas. Bueno, tres.

© Orteu i Perelló i Salvadó, MMIV