Pequeña historia del camino.

 

 

 

El Camino Francés es el Camino de Santiago por antonomasia.

Su itinerario através del norte peninsular quedó fijado a fines del siglo XI, gracias a la labor constructiva y promocional de Sancho III el Mayor y Sancho Ramírez de Navarra y Aragón, así como de AlfonsoVI y sus sucesores en Castilla y León-Galicia. Las principales vías de este itinerario en Francia y España fueros descritas, hacia 1135, en el libro V del llamado "Codex Calixtinus".

De los cuatro caminos franceses, tres de ellos Paris-Tours, Vézelay-Limonges y Le Puy-Conques, cruzan los pirineos por Roncesvalles, mientras que el cuarto Arles-Toulouse, lo hace por Somport y continúa hasta Jaca. El de Roncesvalles sigue hasta Pamplona y ambos caminos, el navarro y el aragonés, se unen en Puente la Reina. A partir de aquí, Estella, logroño, Santo Domingo de la Calzada, Burgos, Castrojeriz, Frómista, Carrión de los Condes, Sahagún, León, Astorga, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, junto con otras muchas localidades menores, se convierten en lugares de renombre jacobeo bien conocido.

El puerto y la aldea de O Cebreiro abren la entrada a Galicia, a su paisaje y su cultura, que tanto debe a la tumba del Apóstol y a la peregrinación jacobea, que transformaron el bosque Libredón en la actual Compostela y los caminos de Galicia en rutas de espiritualidad, arte y cultura.Sobre esto y mucho más habla una de las joyas bibliográficas de la Edad Media europea, conservada en el Archivo de la Catedral de Santiago: el Liber Sancti Calixtino, compuesto por cinco libros y varios documentos sueltos. El libro V constituye una auténtica guía mediaval de los peregrinación a Santiago. En ella se indican los tramos de camino a seguir y se informa cumplidamente sobre los santuarios de la ruta, la hospitalidad, las gentes, la comida, las fuentes y las costumbres locales. El relato de Aymeric Picaud detalla con más precisión el Camino Francés en Galicia.

 

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