Preparación.

Caminos.

Existen tantos caminos a Santiago como caminates, pues en realidad las vías utilizadas por los antiguos peregrinos para alcanzar la capital compostelana hollaron todos los rincones de la Península. Pero una destacó por su importancia histórica y estratégica. Es el llamado camino francés, que tras salvar los Pirineos por Roncesvalles pasaba por Pamplona, Logroño, Burgos y León. El ramal aragonés, muy frecuentado también en la antiguedad, superaba la cordillera por Somport (Huesca) y se unía al anterior en Puenta la Reina (Navarra). La ruta de Roncesvalles es más bella, clásica y frecuentada; la aragonesa de Somport es algo más larga y mucho más solitaria y agreste, pero precisamente por eso reproduce para muchos el verdadero Camino mediaval. Para los que optan por el ramal navarro, la segunda decisión es dónde empezar.

 

Epoca.

Las tres cuartas partes de los peregrinos españoles hacen el Camino durante los meses de julio y agosto ésa es, como mucho, la peor época para hacerlo. Por otra parte están los factores puramente climatológicos: mucho sol y mucho calor, los albergues completamente llenos dificultan el conseguir una cama por lo que el camino se convierte en una carrera. Los mejores meses son: abril, mayo, junio, octubre y noviembre.

 

Puesta a punto.

Afrontar más 700 km. a pie si nunca se han caminado largas distancias es una temeridad. Conviene es ese caso entrenar durante los meses previos, dando largos paseos (de varios kilometros), con las mismas botas y mochila que se vayan a emplear para el viaje. Al hacer la mochila, es conveniente poner solo lo imprescindible, con una máxima, siempre te sobraran cosas; piensa que por el camino podrás comprar siempre lo que necesites.

 

Albergues.

La red de albergues para peregrinos es la más genuina representación de la tradición hospitalaria jacobea y lo que diferencia el Camino de Santiago de cualquier otra ruta senderista. En ellos sólo pueden dormir quienes peregrines a pie, en bicicleta o a caballo y estén en posesión de la credencial del peregrino. En su origenes los albergues se matenían gracias al donativo voluntario de los peregrinos. Actualmente la incorporación al camino de albergues particulares han revolucionado, en algunos aspectos para bien, lo anteriormente comentado. Los precios suelen oscilar entre los 3 y 6 Euros. los albergues privados suelen estar en mejores condiciones que los municiaples.

Credencial y Compostela.

La credencial la puedes comprar en cualquier asociación de Amigos del Camino, en tiendas especiales de deportes, si haces el camino navarro en Roncesvalles, en el camino aragonés en la iglesia parroquial de Santiago de Jaca. Tambien en la iglesia de O´Cebreiro, en la entrada a Galicia. La Compostela la proporcionan en Santiago, una vez realizados 100 km del camino caminando, a caballo, y 200 km. en bicicleta.

 

 

 

Credencial necesaria para pecnoctar en los albergues
Compostela que acredita el Camino.

 

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