Tema: Cumpleaños

junio 07

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Lurios y emirfiones

 

 

 

 

Los lurios son animales apacibles y confiados. Los emirfiones también.

 

Sin embargo, al florecer los algures en primavera, los lurios salen a cazar obsesivamente.  Desde el alba hasta el anochecer escrutan las tenebrosas madrigueras de los ténoles, deshojan mielos que esconden abenillos, aguardan impacientes el vuelo de los carfos y evitan las trampas de los astutos leviones. Los emirfiones, también.

 

Y si se hieren en un dedo, o un bravión les muerde el hocico, o su pareja les contraría, los lurios se excitan, enrojecen y gruñen con un ronco bramido. Los emirfiones..., también.

 

Pero los lurios, cuando ven brotar los algures por sexagésima vez, abandonan la caza,  pierden plumas y se vuelven irascibles y malhumorados. Los emirfiones, por el contrario, aterciopelan su cresta y disfrutan del armonioso  canto de las malteras, del olor a hierba mojada y  las caricias del viento y, algunas tardes, con los tonos rojizos del crepúsculo, reviven los juegos nupciales que, de jóvenes, gozaron con sus hembras.

 

 

 

 

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