A
Carlos
(que el azar nos arrebató)
Me dejo llevar por esta distancia
que anuncia el blanco de tus ojos.
Ha caído el último deseo desde la vida,
la última palabra se ha hecho ya cascada
para inundarlo todo.
Es auténtico el dolor
Me dejo llevar por esta distancia
que el corazón no sabe cómo guardar.
Sorprende que sean los momentos
que nunca pasamos los que iluminan
las noches más negras.
En ellas empiezo a escuchar tu grito de silencio.
Ahora empiezo a dejarme llevar
por tu grito de silencio,
ahora empiezo a aprender de tu grito de silencio.
Me arrastro por esta distancia.
Me dejo llevar para encontrarte.
Te pediré que me enseñes
a taparme
del frío terrible que tiene mi alma,
y que en vez de gritar,
cantes por todos una canción de cuna
para que tengan de nuevo las noches
una única y enorme luna.
|