Colgados de un hilo (11-M)
Una fresca mañana dejo los
pequeños,
me subo al tren lleno a rebosar.
Un día más como cualquier otro
y por sorpresa el mundo empieza a estallar.
Gritos que vienen de lado a
lado
sangriento castillo de fuegos artificial,
cuerpos incrustados de un lado a otro
y aquel silencio de ausencia vital.
Doscientos hilos segados a
raíz de una llamada
que no espera respuesta de ningún receptor,
sólo la miseria más inhumana,
el odio nacido de la sinrazón.
Ellos ya no verán otro día
más
ni el calor de un abrazo.
Han dejado un vacío lleno de dudas al viento.
Buscarán respuestas los que os quisieron
dejando de lado el color de su tormento.
¿Quién ha sido tan
cruel?¿Quién tiene la respuesta?
¿Cómo y por qué de todo este mal?
¿Será la herencia de la arrogancia,
de la alianza con los genes del mal?
¿Seré la siguiente a subir
al tren del odio,
sin camino posible, sin posible retorno?
Todos íbamos con las manos atadas
y los ojos vendados fruto de nuestro entorno.
Unamos esfuerzos sin reparo
para afrontar juntos este tramo con dolor
para ver al final una luz de esperanza
mediante el respeto hacia todo color.
Seamos herederos de nuestros
propios actos
y no permitamos ser moneda de cambio.
Cortemos los hilos que hoy nos sujetan
guiando los pasos de nuestro caminar.
A vosotros que habéis recorrido el último tren.
Violant de Bru (13 de Marzo de 2004)
Brotando como perlas de perfume celestial tus frecuencias liberadas excitan millones de neuronas terrenales, derramando emociones reclusas superando cadenas cerradas perfilando un camino espiritual desnudo de todo caparazón artificial.
He aquí tu voz sagrada que me mantiene encadenada en esta dimensión personal siendo cielo y tierra a la vez comunicada.
Violant de Bru (Noviembre 2003)
jm
quién busca respuestas en la lobreguez de las horas detrás de la luna que surca el camino, separa malezas que bordan la estera con sólo el placer de saberlas gozar.
ojos de poeta, manos de sapiencia genes desmembrados por el paso del tiempo, linterna eterna, distante y cercana que guía mi guía hacia tu conocimiento.
¿sabré reconocerme en la oscuridad de la sombra cuando el silencio me niegue la luz? sólo deseo permanecer recluida en medio de neuronas, en espera, durmiendo, confiando la sinapsis, respuesta quimera mostrándome efímera un instante, un momento.
Violant de Bru (Agosto 2004)