Marinero valiente y con coraje
surqué tus mares de costa a costa
acariciando con ese tango tus olas
izando mi vela por tanto oleaje.
Me hundí en el abismo
de tus pozos negros.
Caí prisionero de tus celdas encarnadas.
Esposaste tus cadenas
alrededor de mi nave
como pulpo a sus presas:
asfixiando, luego extasiarme.
Violant de Bru, 2003